Cinco apuestas por la prosperidad

Mayo 04, 2014 - 12:00 a.m. Por: Esteban Piedrahíta

Anteriormente me referí a dos de los clusters empresariales (Macrosnacks y Proteína Blanca) identificados colectivamente por academia, sector público, empresarios y gremios en el empeño de impulsar cadenas productivas de excelencia en nuestro territorio. En esta oportunidad hablaré de otros tres que por tamaño, densidad de empresas y mercado, constituyen palancas potentes para la prosperidad del departamento.La bioenergía (electricidad y combustibles producidos a partir de biomasa) es un segmento aún reducido pero creciente del mercado mundial de energía de US$5,4 billones (millones de millones) anuales. La capacidad instalada mundial de generación eléctrica a partir de biomasa alcanza los 35 GW (casi tres veces la capacidad eléctrica total de Colombia). En cuanto a biocombustibles, EE. UU. entre etanol y biodiesel produce el equivalente a un millón de barriles diarios y Brasil cerca de 500.000.El sector azucarero del Valle produce prácticamente el 100% del etanol y la electricidad generada a partir de biomasa en Colombia. La capacidad instalada de cogeneración en 12 ingenios alcanza los 215 MW, de los cuales despachan el 60% a la red. Cuatro de ellos producen además cerca de 8.000 barriles diarios de etanol. Con esto se podría abastecer de combustibles y electricidad a una ciudad como Bucaramanga.Este evidente liderazgo del cluster de Bioenergía del Valle en un segmento atractivo y sostenible del mercado energético supone una ventaja competitiva altamente diferenciada que vale la pena estimular. Ya empresas de la región han saltado a otras geografías (Llanos Orientales, Brasil) a producir biocombustibles, y hay en curso iniciativas para aprovechar residuos forestales para generar electricidad. El de la salud es el sector más grande de la economía mundial, con un valor anual cercano a los US$7 billones, y crece aceleradamente por el aumento en los ingresos y envejecimiento de la población. Un sector altamente complementario, el farmacéutico, mueve US$900.000 millones por año. Según la revista América Economía de Dow Jones, Cali tiene dos de las quince mejores clínicas de América Latina (Valle del Lili e Imbanaco). Por población o por PIB, Cali debería tener a lo sumo una de las primeras 200. La ciudad y sus alrededores cuentan con 164 clínicas y hospitales, 49 centros de cirugía estética, cinco facultades de medicina y dos programas universitarios de química aplicada. De las farmacéuticas nacionales más grandes, dos están en Cali (Tecnoquímicas y Lafrancol) y una produce en la región (Genfar). Junto a estas hay líderes internacionales como Baxter y Bristol Myers. Estas empresas y las cientos de otras más pequeñas que las abastecen de bienes y servicios constituyen un extraordinario cluster de Excelencia Clínica.Conexo a éste está el cluster de Bienestar y Cuidado Personal. Con la expansión de la clase media global, el consumo de productos y servicios para sentirse y verse mejor aumenta. Solo en artículos de cuidado personal, el mercado mundial rebasa los US$400.000 millones. El Valle ha construido ventajas competitivas claras en este negocio desde la llegada de empresas como Colgate, Johnson & Johnson y Reckitt Benckiser, las cuales impulsaron la generación de capacidades en ingredientes, empaques, mercadeo, etc. Eso contribuyó al surgimiento de jugadores locales como Belleza Express y Recamier, entre otros. Esto para no hablar de industrias relacionadas como las de productos naturales y vitamínicos y centros de tratamiento, con las que tienen grandes sinergias.Macrosnacks, Proteína Blanca, Bioenergía, Excelencia Clínica y Bienestar y Cuidado Personal: cinco apuestas por la prosperidad del Valle que vale la pena impulsar.

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