A buen puerto

A buen puerto

Agosto 09, 2015 - 12:00 a.m. Por: Esteban Piedrahíta

La buena noticia económica de la semana en el Valle fue la llegada al nuevo Puerto de Aguadulce en Buenaventura, el cual se inaugurará en el primer trimestre de 2016, de 4 grúas pórtico Super-Post-Panamax y 5 grúas de patio valoradas en US$50 millones. Las primeras, de última generación, permitirán atender barcos clase ‘Triple E’, los más grandes del mundo (400 metros de largo y 59 metros de ancho) y que pueden transportar hasta 18.000 contenedores (TEUs). Estas 4 grúas pórtico amplían en un 40 % aproximadamente la capacidad de movilización de contenedores de Buenaventura al unirse a las 6 de la Sociedad Portuaria Regional y a las 4 de TCBuen y consolidan su posición como el primer puerto de contenedores de Colombia. El Puerto de Aguadulce, en el que se están invirtiendo más de US$320 millones, es quizás la mayor inversión asiática no-minero-energética en Colombia. Los socios de la empresa son dos titanes de la industria portuaria mundial. El primero, el grupo filipino International Container Terminal Services (ICTS), maneja 30 puertos en 20 países de Asia, África, Europa, Oceanía y las Américas. En 2013 movilizó 6,3 millones de TEUs y su accionista mayoritario, Enrique Razón Jr., es, según Forbes, el tercer hombre más rico de las Filipinas, con una fortuna estimada en US$5.000 millones. ICTS opera en entornos tan complejos como Irak, Pakistán, Nigeria y Congo, aunque también gestiona puertos en Estados Unidos, Australia y Europa. El segundo socio de Aguadulce es el Port of Singapore Authority (PSA), el operador portuario número 1 del mundo, según Port Technology International, con 28 puertos en 16 países que movilizan 61,8 millones de TEUs al año y le otorgan una participación del 8,7 % del mercado global. Su ‘buque insignia’ es el puerto de Singapur, el segundo mayor del mundo después del de Shanghai (moviliza 34 millones de TEUs al año, frente a un total de 2,7 millones de todos los puertos de Colombia). Además de conocimiento, tecnología y alta solvencia financiera, la presencia de estos dos grupos aporta enormes oportunidades estratégicas para Buenaventura, el Valle y Colombia. De una parte, entre los dos administran más de 30 puertos en 10 países de Asia-Pacífico. Colombia y el Valle poco exportan a estos mercados que son los más dinámicos del mundo y establecer más canales de comunicación con ellos es sumamente importante. De otra parte, y de cara a la ampliación del Canal de Panamá y las posibilidades de consolidación y desconsolidación de carga que pueda generar, en el pacífico latinoamericano ICTS administra un puerto en Guayaquil que acopia 65 % de la carga del Ecuador y otro en Manzanillo, México, y PSA opera un puerto en Panamá. El que tres gigantes del sector portuario mundial (hay que agregar al Terminal de Contenedores de Barcelona, mayor operador portuario de España y accionista mayoritario de TCBuen) y uno del sector logístico (Trafigura/Impala concesionario del Ferrocarril del Pacífico) estén haciendo apuestas millonarias en Buenaventura es sin duda una excelente noticia. Es también, sin embargo, un llamado de atención al empresariado regional y nacional a identificar oportunidades productivas en torno a estos desarrollos logísticos que generen empleos de calidad en el puerto, lo mismo que a los gobiernos Local, Departamental y Nacional para que cumplan su deber constitucional de garantizar la seguridad y los servicios públicos y sociales requeridos para que estas inversiones se conviertan en potenciadores de un desarrollo más integral. Es indispensable que Buenaventura deje de ser una economía de ‘enclave’ donde el dinamismo portuario poco se conecta con la prosperidad colectiva.

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