TLC y control de precios

TLC y control de precios

Abril 17, 2013 - 12:00 a.m. Por: Emilio Sardi

Uno de los problemas que aquejan a nuestro sistema de salud es el alto costo de algunos medicamentos. No son muchos los que lo generan porque los productores nacionales suministran más de 90% de los que se utilizan a precios altamente competitivos, generalmente inferiores a los que se encuentran en la región. Pero lo que se llevan los vendidos en condiciones monopólicas por unas pocas multinacionales es monstruoso.En solo 39 de ellos, vendidos a precios hasta 10 veces superiores a los que tienen en países desarrollados, el gasto en 2009 fue más de $750.000 millones. Entre 2008 y 2011, los recobros de 15 medicamentos biotecnológicos fueron $600 mil millones. En los últimos 5 años, 10 medicamentos se llevaron el 30% de los recobros, con 6 biotecnológicos representando el 80% de ese monto. Estos abusos amenazan la viabilidad del sistema de salud.Buscando limitar el daño, la Comisión Nacional de Precios ha elaborado un borrador de un nuevo sistema de control de precios. Este borrador adolece de serios defectos técnicos, siendo el peor la posibilidad de fijar distintos precios para productos iguales, pero es de esperar que su depuración lleve a un sistema con alguna racionalidad. Lo malo es que independientemente del control que se establezca, lo más probable es que, gracias al TLC con EE.UU., el sistema de salud siga cargando con esos gigantescos pagos a las multinacionales farmacéuticas.Las cláusulas de “anulación y menoscabo” y “expropiación indirecta” del TLC establecen, en esencia, que el Gobierno colombiano deberá resarcir cualquier desmedro que, por acción del Estado, sufran los inversionistas extranjeros en sus expectativas de utilidades. Y las multinacionales consideran que el control de precios sería precisamente una acción de esa naturaleza.Desde 2006, Afidro, el gremio que agrupa a varias de ellas, advirtió al Gobierno que el control de precios “atenta de manera directa contra las moléculas que gocen de derechos de Propiedad Intelectual, como los plasmados en los textos del TLC con los Estados Unidos”, y que “podría verse incurso dentro de la tipificación de la expropiación indirecta”. Hoy, la asociación de las grandes farmacéuticas en EE.UU. (PhRMA) manifiesta a su gobierno que las regulaciones de precios de medicamentos adoptadas en Colombia han resultado en precios artificialmente bajos, y califica la política colombiana de regulación de precios como fuente de “incertidumbre legal y de menoscabo”. Es claro que estos señalamientos y advertencias están dirigidos a generar demandas contra el país, demandas que no se resuelven en nuestras cortes sino en Washington. Y es claro que esas demandas serán resueltas a favor de las multinacionales, como normalmente lo son, y que el gasto en la adquisición de esos medicamentos simplemente se transferirá de la cuenta de compras a la de pago de indemnizaciones.Un reciente estudio de Fedesarrollo mostró que los precios de los pocos medicamentos biotecnológicos que tienen competencia en el mercado local son más bajos que el promedio internacional, y que los abusos son grandes cuando no hay competidores. Es evidente que los precios bajan y se racionalizan con la competencia. Por eso, los esfuerzos del Gobierno deben dirigirse a evitar los monopolios y estimular la competencia. Con el TLC, ese es el único control de precios que realmente defenderá a la salud.

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