¡Otra vez sin agua!

Octubre 03, 2012 - 12:00 a.m. Por: Emilio Sardi

El verano actual ha demostrado las serias limitaciones de las fuentes de agua de Cali. Bastaron tres meses de poca lluvia para evidenciar la fragilidad del abastecimiento de las plantas de San Antonio y La Reforma, por los pobres caudales de los ríos Cali y Meléndez. Y cada rato se afecta el servicio de las plantas que se abastecen del Cauca. Si llueve, porque viene sucio, y si no llueve, porque la concentración de la contaminación hace inviable su potabilización. Sin contar con que, pocas cuadras aguas arriba de la bocatoma que las alimenta, el canal CVC Sur descarga en el Cauca la mitad de las aguas negras de la ciudad, adobadas con los lixiviados del ‘basuro’ de Navarro.Con el párrafo anterior inicié hace tres años una columna con igual título al de ésta. Podría haberla copiado toda. Desde entonces, lo único que ha cambiado es que es más evidente el daño causado por las invasiones adelantadas con la tolerancia y complicidad de los gobiernos de John Maro Rodríguez, Apolinar Salcedo y Jorge Iván Ospina. Esas invasiones no sólo han generado imprevistos requerimientos de servicio sino que, con la complacencia de la CVC, han deteriorado violentamente los caudales de nuestros ríos con una masiva deforestación y una contaminación abrumadora. No es con esos ríos con los que se podrá garantizar el futuro abastecimiento de agua potable de la ciudad.Cali cuenta con capacidad de tratamiento de aguas suficiente para atender sus necesidades hasta bien entrada la década próxima. El problema es garantizar un suministro estable y de adecuada calidad del agua cruda. Y, lamentablemente, no hay proyectos serios en curso porque, en general, las soluciones que se proponen son utópicas o equivocadas. Las alternativas de captar el agua en Salvajina o en el Paso de la Bolsa no tienen lógica económica cuando se comparan con la captación del río Timba. Como mucho menos lo tenía la idea de represar un río sin agua, el Cali, en vez de traer agua de ríos con caudales representativos.La solución es construir una represa en el río Timba, con la cual se afirmaría el caudal de ese río durante los veranos y se podría tener un mejor control de las aguas del Cauca durante el invierno, reduciendo además la suciedad que frecuentemente afecta la captación en Juanchito en esa temporada. El agua del Timba se traería por gravedad hasta una nueva planta de tratamiento ubicada en el sector de Pance, con la cual se atendería sin bombeo todo el Sur de Cali. Lo lógico es añadirle a este proyecto el trasvase de agua de alguno de los caudalosos ríos que fluyen hacia el Pacífico al otro lado de los Farallones, como el Naya o el Yurumanguí, con lo que se aprovecharía el rico régimen de lluvias de esa vertiente y se le añadiría agua fresca a esta cuenca, tan deteriorada por la mano humana.El Gerente de Emcali ha informado que los estudios necesarios para este proyecto tomarán dos años. Deben ser iniciados inmediatamente. Cali no puede desperdiciar la singular coincidencia de tener gente seria en las tres instituciones responsables del agua: Emcali aún no ha vuelto a caer en las garras de los politiqueros locales; la CVC tiene por primera vez en años una dirección respetable, a pesar de la nefasta Ley 99/93, y el Municipio cuenta con su primer gobierno honesto y capaz en este siglo. Me parecería muy triste iniciar otra columna dentro de tres años con el mismo título de ésta.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad