No entiendo

No entiendo

Agosto 20, 2014 - 12:00 a.m. Por: Emilio Sardi

Pienso que, como yo, muchos pueden encontrar difícil entender ciertas cosas. Por ejemplo, la explicación de Stephen Hawkins de cómo el paso del tiempo se puede deshacer y ha sido posible volver al pasado en experimentos de física cuántica. Hay otras, en cambio, que yo no entiendo, pero son aceptadas tan generalizada y automáticamente que pareciera que otros sí las entienden fácilmente. Citaré varias, para que el lector decida si se encuentra entre quienes entienden o, como me sucede, tampoco entiende.No entiendo, por ejemplo, si una nota editorial del prestigioso diario El Tiempo titulada ‘Víctima de los Buitres’, que afirma que “por causa de unos pocos, Argentina ha entrado en una cesación de pagos que le puede salir muy costosa en términos económicos y sociales”, censura a los fondos financieros que le están exigiendo al Estado argentino el pago completo de sus deudas o a los políticos de ese país que lo sobre endeudaron, para con esos dineros alimentar el populismo y la corrupción. Creería que debe referirse a los segundos, porque no me imagino a los bancos del Grupo Aval convocando a sus clientes para borrarles sus obligaciones con el pago del 30% de lo que les prestaron.Tampoco entiendo cómo se puede afirmar que los civiles no son parte del conflicto que sufre el país por cuenta del terrorismo al que se ve sometido. Claramente los civiles colombianos no tienen nada que ver con el conflicto de Afganistán. O con el de Ucrania o con el de Iraq. Pero aquí, donde los matan, los secuestran, los rodean de minas antipersona, los extorsionan, y los someten a toda suerte de vejaciones, es evidente que son parte del conflicto. Peor que eso: son el centro del conflicto, pues no solamente están en medio de él sino que, si fuera a creérsele el cuento de su interés político a la Farc, supuestamente sus actos buscan llevarla a gobernar precisamente a esos civiles. Y al contrario de lo que se afirma, la Fuerza Pública no es parte del conflicto sino una simple herramienta que usa el Estado para defender a los ciudadanos. Esa herramienta, conformada por lo mejor de Colombia, hombres y mujeres que exponen sus vidas y luchan por el bienestar de sus compatriotas, no tiene interés alguno en que exista un conflicto. Por eso, no entiendo el cuento de que los civiles no son parte de un conflicto del que son su centro.Y no entiendo cuál podría ser la diferencia, fuera de la extensión territorial, entre El Caguán y Colombia, cuando se implemente el inefable “cese al fuego y de hostilidades bilateral” que supuestamente se va a convenir en la isla de la fantasía. ¿O la habrá para peor, si para ese “cese” se establece una comisión verificadora poblada por personajes como los que decidieron quitarles sus puestos a las víctimas de la Farc, bajo la tutela de ilustres líderes como la exsenadora Teodora o el senador Cepeda?Ya a nivel local, no entiendo por qué los vallecaucanos se molestan porque se haya reducido el número de ministros vallecaucanos en el gabinete, cuando tampoco entiendo qué han hecho por el Valle del Cauca los vallecaucanos que han ocupado ministerios en éste o cualquier otro gobierno de este siglo.En fin, son muchas las cosas que no entiendo. Pero quizás la mayor es que no entiendo cómo tantos aceptan tan fácilmente lo que no entiendo. ¿Será porque ellos sí entienden? ¿O será, como a veces pienso, porque a ellos no les interesa entender?

VER COMENTARIOS
Columnistas