La Ley de Murphy

La Ley de Murphy

Noviembre 17, 2010 - 12:00 a.m. Por: Emilio Sardi

En 1949, el capitán Edward A. Murphy expresó su disgusto con los errores en un experimento para la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, diciendo: “Si hay dos o más maneras de hacer algo, y una de ellas puede conducir a la catástrofe, entonces alguien la usará”. Esta afirmación evolucionó rápidamente hacia la expresión más general hoy conocida como la Ley de Murphy: “Si algo puede salir mal, saldrá mal”.Pronto aparecieron los corolarios a esta ley, entre los cuales se destacan el segundo (conocido como la Extensión de Gattuso), “Nada puede estar tan mal que no pueda empeorarse”, y el octavo, “Es imposible hacer algo a prueba de tontos porque los tontos son muy ingeniosos”. Y aparecieron muchas otras extensiones, como la Observación del coronel J.P. Stapp, “La aptitud universal para ineptitud hace de cualquier logro humano un milagro increíble”, la Observación de Etorre, “La otra fila se mueve más rápido”, o la Ley de Osborn, "Las variables no lo hacen, las constantes no lo son”.Poco después, en 1955, el profesor C. Northcote Parkison publicó su primera Ley: “El trabajo se expande para llenar el tiempo disponible para completarlo”. El corolario de Stock-Sanford para esta ley fue: “Si usted espera hasta el último minuto, le tomará solamente un minuto hacer el trabajo”. Otras leyes de Parkison de interés son la segunda, “Los gastos crecen para alcanzar los ingresos”, y la cuarta, “La cantidad de gente en un grupo de trabajo tiende a aumentar independientemente de la cantidad de trabajo que haya”. Todas ellas se basan en la indiscutible veracidad de los Axiomas de Parkison: 1 - Todo funcionario busca multiplicar subordinados, no rivales. 2 - Los funcionarios se generan trabajo mutuamente.Ya en 1969, Laurence J. Peter presentó su Principio de Peter, “En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia”, cuyos corolarios son: “Con el tiempo, todo puesto tenderá a ser ocupado por alguien incompetente para él” y “El trabajo lo hacen los que no han ascendido hasta su nivel de incompetencia”. De este principio se desprende el Axioma de Vail: “En toda empresa humana, el trabajo tiende a buscar el nivel jerárquico más bajo”. Y, obviamente, el Placebo de Peter: “Un gramo de imagen vale lo que un kilo de ejecución”.Muchas otras leyes y observaciones de esta naturaleza han aparecido desde que se popularizó la Ley de Murphy. A continuación se citan algunas de común aplicación.Sobre los errores: Ley de Jacob: “Errar es humano. Culpar a otro del error es aún más humano”. Observación de la artista Mae West: “Errar es humano, pero se siente divino”. Regla de Finagle: “El trabajo en equipo es esencial. Le permite echarle la culpa a otro”. Ley de Jones. “El que sonríe cuando las cosas andan mal es porque se le ha ocurrido a quién echarle la culpa”.Sobre lo posible: Ley de Green: “Todo es posible si usted no sabe de que está hablando”. Ley de Weiler: “Nada es imposible para el que no tiene que hacerlo”. Ley de Evan: “El que se mantiene calmado cuando todos están perdiendo la cabeza es porque no ha entendido el problema”.Y, finalmente, un par relacionadas con la política, cuya aplicación local es evidente: Fórmula de Glyme: “El secreto del éxito en la política es la sinceridad. Una vez usted logre fingirla, triunfará”. Principio político de Todd: “No importa lo que estén diciendo, no será la ver dad”.

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