Dato aterrador

Junio 27, 2012 - 12:00 a.m. Por: Emilio Sardi

Daniel Kahneman es un psicólogo que recibió el premio Nobel de economía por sus contribuciones al estudio de la toma de decisiones. Con sus experimentos demostró, entre otras cosas, que la tesis de la búsqueda racional de la utilidad que sustentó toda la teoría económica desarrollada durante los últimos dos siglos era errónea, pues probó que no todas las decisiones económicas de los humanos son racionales, y la sustituyó por la teoría de los prospectos.En cuanto a las decisiones sociales, Kahneman señala que los esquemas mentales que guían las creencias y actitudes de los ciudadanos sufren de inevitables sesgos, y que esos sesgos distorsionan las prioridades y frecuentemente llevan a malas decisiones. Uno de los principales es el ‘sesgo de la disponibilidad’, que hace que se les dé mayor trascendencia a los temas mencionados con mayor frecuencia que a los más importantes, a lo que se suma la ‘cascada de la disponibilidad’ que se da cuando los medios se repiten los unos a los otros, como es usual.Fruto del sesgo de la disponibilidad fue el beneplácito general con la ley emitida por el Congreso con medidas extremas para el control del alcohol en los conductores. Así por ejemplo, al informar sobre la ley El País insinuó esa complacencia, pues “en lo corrido del año, en la ciudad han ocurrido 9.827 accidentes de tránsito, en los cuales alrededor de 180 involucran alcohol”. ¡Si el dato verdaderamente aterrador es el de los 9.647 accidentes por otras causas! Y en un ejemplo palmario de lo que Kahneman llama el “desdeño de la probabilidad”, que consiste en mirar el numerador e ignorar el denominador, ¡se da como efectiva una medida que toca a menos del 2% de los casos!El Ministerio de Transporte reporta en sólo 4% las muertes en accidentes atribuibles a embriaguez por alcohol o droga en Colombia y la OMS estima esta cifra en 3%. Los accidentes ocasionados por borrachos son tan infrecuentes que, por eso, se convierten en noticias espectaculares, de las que los medios sacan gran kilometraje en una interminable ‘cascada de disponibilidad’. Obviamente, quien se pronuncie contra ellos recibe vitrina, pero ni los medios ni las autoridades se ocupan con seriedad de los miles de accidentes y de víctimas fruto de otras causas, que son los que realmente nutren esas tristes estadísticas. Esos no dan prensa.Todos queremos que no conduzcan los borrachos, pero, salvo la franja más lunática de los fundamentalistas, nadie considera que quien toma una cerveza es un borracho. ‘Cero tolerancia’ es obviamente el lema de los intolerantes. La norma, como quedó, realmente sólo sirve para complacer a esos fanáticos, y para generar nuevas oportunidades de extorsión a los ciudadanos. Hacia otros frentes debieran enfocarse las autoridades. Casi 60% de los accidentes y 50% de las muertes son de motociclistas. Urge que se expidan y se hagan cumplir normas serias sobre el uso de estos vehículos. Como urge acabar con los abusos de los conductores de transporte público agresivos e imprudentes, y los de quienes conducen vehículos en mal estado, poniendo en peligro a sus ocupantes y a los demás. Y exigir para dar las licencias un conocimiento de normas mínimas, como transitar por la derecha, no adelantar por el lado derecho y no andar a paso de carretilla. Y, sobre todo, urge que se reparen las pésimas vías que, en las ciudades y en el campo, tantos accidentes generan.

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