‘Valientes’ inquisidores

‘Valientes’ inquisidores

Diciembre 17, 2016 - 12:00 a.m. Por: Eduardo José Victoria Ruiz

Cada día me sorprende más la confusión entre las diferentes interpretaciones que se le da al valor. ¿Es más valiente quien más ataca o quien se atraviesa ante las formas de violencia? Si le diéramos la razón al primero, lo sería el dictador que da la orden a la artillería de arrasar pero en nuestra retina, valiente fue el ciudadano solitario que se paró frente a los tanques en la plaza Tiananmen.Quienes claman por la falta de valor o dicen que a las cosas hay que llamarlas por su nombre, usualmente son héroes de pacotilla que apertrechados en las redes condenan de primera mano, editorializan sin juicio claro y acaban con el buen nombre de los demás. Los ejemplos abundan: hace unos meses se armó una fuerte polémica entre una reconocida periodista y un alto ejecutivo, en ese momento en el sector público. Pienso que la comunicadora fue intemperante y se equivocó en el manejo. La solidaridad de los amigos del ejecutivo en las redes me sorprendió, personas ‘de buen nivel’ agrediendo con madrazos a la periodista y enrostrándole algo de lo que a ella la enaltece: su capacidad de superación personal y profesional. Quienes ofendían eran arribistas de espíritu y bajos en su proceder. Finalmente los contrincantes hicieron las paces pero las cicatrices de los ‘valientes’ defensores quedaron en el alma de mucha gente. Otro ejemplo de la irresponsabilidad de estos ‘corajudos’: esta semana en Bogotá, alguien atacando al presunto asesino de Yuliana Samboní se refirió a Rafael Noguera (no a Rafael Uribe Noguera), subió a la red la foto de Noguera , pidió linchamiento y le tocó al señor Noguera de la foto equivocada salir al colegio de sus hijos a llevárselos a su casa ante las inclementes amenazas derivadas de la confusión del ‘valiente sicario moral’.¿A dónde llegamos en la capacidad de ofender? Si uno está en desacuerdo con el senador Uribe, no es justo llamarlo paraco ni asesino para sustentar la opinión. Tampoco para referirse a Santos se requiere decirle traidor ni inepto. Pero quien usa esos adjetivos se siente héroe. Los demás los vemos como vaquero cantinflesco. Pero hace daño.Para ellos invocar el debido proceso es cobardía. Abogar por la honra de los demás es debilidad. Pedir respeto por quienes piensan diferente o tienen preferencias diversas es mojigatería. Pretenden que las formas evolucionadas de comportamiento civilizado, sean reemplazadas por juicios albaneses, donde los ciudadanos iban al coliseo a apedrear los enjuiciados sin darle oportunidad a su defensa. Hoy las piedras son ‘tweets’.Estos ‘valientes’ que diariamente inundan las redes preferirían a Hitler y no a Mandela , pues este sería un débil negociador de su raza. Tendría más carácter Herodes anticipándose a los desventurados que Jesús con sus lecciones de perdón. Son aquellos que les parece que la mejor broma es que el Nobel de paz regrese en un avión de LaMia pero no perdonan que se les sugiera que el forzado aterrizaje sea en su propia casa.

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