Típicos para famosos

Típicos para famosos

Marzo 30, 2018 - 11:45 p.m. Por: Eduardo José Victoria Ruiz

Las nuevas circunstancias del país estimularán muchas formas de turismo ligado a la maravillosa naturaleza colombiana: avistamiento de aves; de aventura; étnico; agroturismo. En fin, la visita de extranjeros seguirá multiplicándose y con ellos llegarán muchos famosos. Importante aprovecharlos para que el manejo mediático sea el mejor posible y no tengan contratiempos, especialmente digestivos. Me preocupa el entusiasmo por embutirles toda la comida típica posible, por lo que deberíamos tener un manual básico. Algunos ejemplos:

Bandeja paisa: le tengo pavor como plato inaugural de un neófito. Es demasiado pesado. Recordemos que les hemos dicho que en Colombia ya no se escuchan disparos. Que no sea que estos salgan del sistema digestivo de un apacible noruego o de un gordito austriaco. Otra recomendación es jamás ofrecerle esta combinación de fríjoles, chorizo, huevo y demás a un observador de aves. No habrá pájaro que se le acerque ante semejante tronamenta y menos con el cambio de aromas en el entorno

Morcillas: sírvalas sin contar su preparación. No entre en detalles sobre la procedencia y proceso. Jamás lleve a un extranjero a un matadero municipal. Ni antes ni después de la rellena.

Hormigas santandereanas: quítele las patas, tuéstelas bien y jamás cuente que está saboreando las mejores, las del cementerio. Adviértales que ‘culona’ es el adjetivo que acompaña a ‘hormiga’. Es un peligro un gringo gritando que quiere más culonas.

Chontaduro: plato autóctono complicado para un novato. Hay que criarse comiendo chonta para aceptar su textura. Es mejor servirlo en crema o en rollitos (lumpias) como las que gozó Alberto de Mónaco.
Pitahaya: hay que explicar como comerla, con la suavidad entre la lengua y el paladar, sin morder las semillas. Es mejor servir poca. Jamás servirla como postre de la bandeja paisa. A menos que el extranjero sea un castrochavista.

Envueltos y bollos limpios: estos no son protagonistas, sino acompañantes de platos muy aliñados. Aislados son un encarte.

Preparémonos a balancear calidad, cantidad, digeribilidad e historia.
Cuatro elementos que deben estar en cada porción servida a estos visitantes que queremos hablen maravillas de Colombia.

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