La capacidad de sorprender

La capacidad de sorprender

Agosto 20, 2016 - 12:00 a.m. Por: Eduardo José Victoria Ruiz

La búsqueda cada vez más frecuente de culturas, visiones, sabores y experiencias diferentes, marca la necesidad de encontrar conocimientos inesperados; es la ruptura con lo previsible, con la costumbre. El acceso a internet acercó el mundo a cada internauta, invitándolo a correr hacia lo diferente, a soñar con lo insospechado, a conquistar sitios que parecían no existir.Hoy un joven del Pacífico se prepara para ser bailarín en el Ballet de Londres y para nadie es una quimera. Es factible encontrar becas; viable llegar a hostales de precios inimaginables o a compartir posada con otro chico de Egipto; hacer amigos previamente y descubrir las afinidades que lo acercan a una cultura hasta hace poco hostil. La solidaridad en las redes es inmensa, solidaridad para ayudar o también para repudiar y hasta para odiar colectivamente. Cada ingreso a navegar es un boleto para sorprenderse. Esta es la palabra mágica a la cual hay que adaptarse: desarrollar los sentidos para asimilar las sorpresas y prepararse para adquirir una enorme capacidad de sorprender a los públicos que nos interesen. Solo así podremos en esta jungla de ofertas e información, ser recordados o exitosos. Lo demás hará parte de un paisaje intrascendente. Debe sorprender el gerente de una compañía que tiene la obligación de mantener en su personal un permanente espíritu creativo y ganador. Debe sorprender el aprendiz que tiene qu demostrar una sobresaliente inteligencia emocional ligada a la capacidad para romper moldes y proponer cambios. Cada vez los títulos académicos tienen más trascendencia si son generadores de valor ligados a la innovación. Sorprende el emprendedor que se atreve a desafiar su comodidad para hacer empresa, con nuevas tecnologías, interpretando como nunca antes las necesidades del mercado. Uber, Airbnb, Waze, Rappi, o los logros de los jóvenes de ValleE de la Cámara de Comercio de Cali, son ejemplos de quienes se atrevieron a soñar y con buen sentido y tenacidad sorprendieron un mercado necesitado de soluciones como las de ellos. Hoy la obligación es sorprender su mercado; los hoteles, aerolíneas, restaurantes, centros comerciales, todos están en esa necesidad entendiendo a sus clientes o estarán en dificultades. Y como sorprender se volvió una tendencia, el amor no será la excepción. Hoy que se puede bajar la música más bella y lejana; se accede a información de los sitios cercanos o distantes, pero eso sí muy particulares para hacer realidad los sueños de la pareja; todo se puede reservar u obtener para maravillar con lo inesperado; la monotonía tendrá menos lugar. Recientemente Forbes publicó las 100 marcas más valiosas del mundo. Los de mi generación recordamos cómo ese ranking durante muchos años estuvo encabezado por Coca Cola y Marlboro. Hoy está lideradoa por los gigantes de la tecnología como Apple, Google, Microsoft, Facebook. Coca Cola aparece de cuarto y Marlboro no figura entre los 20 primeros. La clasificación la lideran marcas que permanentemente nos sorprenden y día tras día no alcanzan a colmar nuestra creciente curiosidad, ni el deseo de aprender y de poner en práctica lo admirado en las redes. Todo lo contrario a una previsible bocanada de humo.

VER COMENTARIOS
Columnistas