Yo quiero ser ‘Vice’

Yo quiero ser ‘Vice’

Noviembre 08, 2013 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Como buena parte de los colombianos, mi sueño, cuando era niño, era ser Presidente de la República. Pero con el pasar de los años ‘y los pantalones largos’, que diría Alberto Cortez, uno aprende a ver las cosas con menos pasión y más realismo. Entonces, entiende que ejercer la Presidencia tiene atractivos pero también grandes desventajas: hay que trabajar 20 horas diarias, manejar a los políticos, aguantar todo el palo del mundo, torear a los lagartos etc. Por eso lo que quiero hoy en día es conseguirme un puesto que implique los honores que da ser presidente, pero ninguna de las obligaciones. Mejor dicho, quiero ser Vicepresidente.Lo confieso: le tengo inmensa envidia a Angelino Garzón: gana lo mismo que el Presidente y goza de toda la parafernalia: guardaespaldas, avión, oficina presidencial, carros blindados. Además lo invitan a cuanto coctel, bautizo, boda o entierro se organiza en el país. Y lo mejor es que no tiene la menor responsabilidad.Constitucionalmente la única función que cumple el ‘vice’ es reemplazar al Jefe de Estado en caso de ausencia temporal o definitiva. Mejor dicho, a ese funcionario no le queda sino sentarse a esperar que a su compañero de fórmula le pase algo para sustituirlo. Para hacer más llevadera esa espera, el Presidente suele soltarle algunas pequeñas funciones a su ‘vice’. Santos, por ejemplo, le dio a Angelino la comisión nacional de reconciliación. Pero se la quitó cuando a Garzón le dio por emplear en ella a sus amigotes, comenzando por el doctor Tamal. Desde entonces, Angelino se quedó con los brazos cruzados. Pero no con la boca cerrada, pues se convirtió en el gran opinador nacional. Como los periodistas saben que anda poco ajetreado lo llaman para indagarle su opinión acerca de todo: del incremento del salario mínimo, de la paz, del triunfo de la Selección, de las opciones de la señorita Colombia en Miss Universo. Angelino opina con solvencia de todo. Y se volvió experto en cuajar frases sonoras que fascinan a los reporteros. Por ejemplo, cuando le preguntaron sobre las fotos de los jefes de las Farc que pillaron de farra en La Habana, afirmó, cual Confucio bugueño, “La foto que los colombianos quieren ver es la de los guerrilleros firmando la paz”. Buena parte de las opiniones que ha vertido han sido sobre el Gobierno al cual pertenece. Y no ha tenido problemas en darle palo ‘ventiado’. Lo cual ha sido incómodo para el Gobierno, pero magnífico para él. Al punto de que se volvió el personaje más popular del país, con una imagen positiva superior al 70%. Y en los ratos en los que no está opinando, ha tenido tiempo hasta para perpetrar un libro, que lanzó recientemente. Bodrio que, sino fuera porque los colombianos poco leen, podría perjudicar seriamente su popularidad.En fin. La Vicepresidencia es el trabajo soñado para cualquier hombre público: buena paga, estatus, poco trabajo y muy rentable políticamente.Me preocupa que Angelino esté planeando lanzarse a la Alcaldía de Cali o de Bogotá. Y no porque desconfíe de su capacidad administrativa (de eso no tengo duda: ya demostró que no la tiene) si no porque en cualquiera de esos cargos tendrá que trabajar duro.Y me temo que, tras cuatro años de ocio creativo, tan súbito cambio de hábitos pueda afectar su salud.

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