Useche, el interino

Noviembre 25, 2011 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Ojalá en la Registraduría de Cali tengan bien conectado el fax porque se rumora que en cualquier momento el Concejo Nacional Electoral puede enviar una comunicación ordenando retirarle la credencial que le entregaron, a los trancazos, a Héctor Fabio Useche.Pero si ello no ocurre, o vuelven a desconectar el fax, y Useche termina posesionándose como Gobernador, el Valle va a terminar en una situación tan complicada como la que va enfrentar el mandatario con más precaria gobernabilidad que ha tenido la región.La precariedad de Useche no sólo se deriva de que llegó con votos prestados al cargo. Como si faltara confirmación acerca del verdadero dueño de esos votos, de las pocas verdades que dijo Juan Carlos Martínez en la valiente entrevista que le hizo Fabio Posada fue que, si no tuviera los derechos políticos suspendidos, hubiera votado por Useche para la Gobernación “porque sé qué clase de persona es”. Como todo el Valle sabe qué clase de persona es Martínez, con ese guiño quedó ratificado que el nuevo gobernador será el instrumento a través del cual mandará el exsenador. Y para cerciorarse que así sea Martínez ya dispuso que el secretario privado de Useche sea su más fiel testaferro político, un ex concejal experto en hacer cumplir las órdenes de su jefe.A esa dependencia se suma la escasa ventaja que Useche alcanzó en las urnas. Al punto de que será el primer gobernador del Valle elegido que obtuvo menos votos que sus rivales. Porque si se suman los votos de Homero y de Ubeimar, le sacan 200.000 votos.Para completar el panorama, a pesar de los esfuerzos ingentes que está haciendo por acercarse a las llamadas fuerzas vivas del Valle, todo el mundo lo evita y nadie le permite que se le arrime. Y qué decir de las investigaciones que cursan contra él en la Fiscalía y en la Procuraduría. Una de ellas, en mi sentir la más escandalosa, por haber contratado, siendo secretario de Salud del Valle, una veintena de operaciones para reducir el estómago, con el mismo médico que meses antes había operado de lo mismo al señor Martínez. Qué horror. Y después de hacer semejante mandado todavía pretende que le creamos que no tiene nada que ver con el exsenador.Si llega a posesionarse, el margen de maniobra de Useche será muy estrecho. Deberá gobernar con la camarilla que ayudó a elegirlo porque nadie que no pertenezca a ese combo va a prestar su nombre para limpiar la imagen de un gobernador tan cuestionado. Aunque con este desempleo y con el ‘culiprontismo’ que florece por estos lares uno no sabe.Si Juan Carlos Abadía que era un hombre fogueado en política y obtuvo un triunfo arrasador en las elecciones terminó como terminó y tuvo que dedicar buena parte de su tiempo a intentar darle legitimidad a su gobierno, qué le espera a este personaje anodino que llega al cargo con semejante manto de duda: días muy complicados.Pero no sólo él la va a tener difícil. El Valle también sufrirá. Y la perspectiva de que Useche no termine su período, que desde antes de posesionarse muchos le anticipan, mantiene al Departamento en una interinidad que frena el desarrollo regional. Por ello, lo que más parece convenirle al Valle, e incluso al señor Useche, es que esta interinidad se supere cuanto antes.

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