Santos, a pellizcarse

Febrero 18, 2011 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Seis meses no son plazo suficiente para medir el éxito o fracaso de un gobierno, pero sí es un margen que permite vislumbrar el talante de quien lo lidera. Y la verdad es que en este medio año, y sobre todo últimamente, el presidente Juan Manuel Santos ha mostrado algunos rasgos que generan incertidumbre acerca del futuro de su gestión. Quizás los colombianos quedamos mal acostumbrados luego de tener ocho años a un presidente que, para bien o para mal, intervenía en todo y delegaba poco, frenteaba personalmente todas las crisis, no tenía reparos para tomar decisiones y trabajaba 20 horas diarias. La verdad es que no tenemos por qué sorprendernos, porque el propio Juan Manuel advirtió que ‘Santos es Santos y Uribe es Uribe’, pero si bien al anterior presidente se le iba la mano en concentrar el poder, este parece delegar demasiado.A lo largo de estos seis meses, Santos se ha notado ausente muchas veces y subalternos suyos como Germán Vargas Lleras han tenido más protagonismo. Y eso cuando los subalternos son buenos y tienen experiencia como el Ministro del Interior es magnífico, pero cuando son buñuelos como el Ministro del Transporte o invisibles como el Mindefensa, es fatal. Y eso se refleja directamente en temas cruciales como el orden público. Durante los ocho años de Uribe, el presidente diariamente pasaba revista a todas las brigadas y los principales comandos de la Policía. Con lo cual, todos los generales permanecían en guardia. Pero en este gobierno ni Santos hace ese papel, ni su Ministro de Defensa, mucho menos.Dicen que esa falta de presión ha producido cierto relajamiento en la milicia. Y que hasta se han vuelto a ver los generales en los cocteles. En el caos causado por el paro camionero sí que se ha sentido la falta de un líder. Ante ese vacío, los camioneros paralizaron medio país y tuvieron que pasar cuatro días para que el Presidente se apersonara del asunto. Pueda ser que Santos cumpla su promesa y le ponga el tate quieto a este abuso, porque sino el precedente que quedará sentado será funesto.Otra cosa que desconcierta del Mandatario es que, contrario al inicio de su gobierno cuando generó la sensación de que él era el tipo de persona que toma decisiones al costo que sea, a lo largo de estos meses ha mostrado preocupantes indecisiones frente temas claves. Al menos así lo hemos percibido en el Valle del Cauca en asuntos como la elección del gerente de Emcali y la transformación de las corporaciones autónomas. En el primer caso al parecer ya tenía decidido el nombre de la persona que iba a ocupar la gerencia de la empresa, pero parece que congeló la designación por no contrariar al ex presidente Uribe a quien no le gustaba ese candidato. Y a estas alturas sigue sin acabar con una interinidad mortal para una entidad que requiere con urgencia de un timonel. Y con el tema de las CAR lo que se anunció como un revolcón, terminó siendo apenas un brinquito.En fin, todavía hay tiempo para que Juan Manuel Santos haga una gestión histórica, como la que anunció cuando se posesionó. Pero si no se pellizca, de pronto la historia termina arrollándolo.

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