Reflexión sobre un ‘lechucidio’

Marzo 04, 2011 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

En Colombia, el año pasado fueron asesinadas casi 18.000 personas, cifra equivalente a la población total de lechuzas que hay en el país. Lo que de por sí no es noticia, porque en el 2009 la cifra de homicidios fue similar.Ello quiere decir que desde el sábado pasado, cuando ocurrió la agresión a la lechuza barranquillera que ha conmovido a medio país, han muerto en forma violenta casi 300 personas. ¿Cuántas de esas muertes han sido registradas por la prensa?Así nos escandalicemos, es natural que la agresión contra una lechuza sea mucho más noticia que un homicidio, porque lo que constituye noticia es lo que se sale de lo normal, lo que no ocurre cotidianamente. Por eso, desafortunadamente en este país hace rato dejó de ser noticia el asesinato de alguien. A menos de que ese alguien sea notable, o sea, que se salga de la norma. En cambio, el sólo hecho de que una lechuza emerja en medio de un partido de fútbol de por sí es un hecho bastante extraño y, por ende, noticioso. Pero que uno de los protagonistas del partido la ‘encienda a patadas’ ya es una situación insólita. Y por lo tanto constituye noticia de primera plana.Como aquí estamos acostumbrados a coger el rábano por las hojas y a buscar la enfermedad en las sábanas, hay mucha gente indignada por el despliegue que los medios le han dado a la pasión y muerte de una de estas aves en Barranquilla, tras ser agredida por el futbolista panameño Luis Moreno.Un hecho de ese tipo es noticia aquí y en cualquier parte del mundo. Y merecería un despliegue semejante. Máxime porque no se trata de cualquier lechuza, sino de una que se ha convertido en el amuleto de los hinchas de un equipo de fútbol. Que están convencidos de que cada vez que esta ave, perteneciente al orden de las estrigiformes, hace su aparición en medio de un encuentro futbolero, su equipo gana.Lo que ocurre es que en un país civilizado, donde no asesinen a casi 50 personas todos los días, el homicidio de cualquier sujeto es noticia de la mayor importancia. Pero en Colombia lo que es noticia es que en un día no maten a nadie. O que los muertos bajen de 20.000 a ‘sólo’ 10.000. Reducir el número de muertos en un 50% sería un gran logro. Pero ello equivaldría a que asesinen 24 personas cada día, es decir a que haya un muerto cada hora. ¿Ven por qué somos tan insensibles frente al asesinato de una persona?No está mal que nos indignemos ante la muerte de una lechuza. Lo que está pésimo es que no nos ocurra lo mismo ante el homicidio de un semejante.Y para cambiar esa patológica insensibilidad, el único camino posible es reducir al mínimo el índice de asesinatos en este país. Sólo el día que en este país ocurran más ‘lechucidios’ que homicidios será noticia la muerte de un hombre o de una mujer. Pero mientras en Colombia la violencia mate más gente que el cáncer, los infartos o cualquier otra enfermedad, una muerte de ese tipo nunca será noticia, ni nunca generará las protestas que ocasionaron el fallecimiento de la lechuza barranquillera.

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