¿Queremos gobernador hipotecado?

¿Queremos gobernador hipotecado?

Noviembre 19, 2010 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

El PIN debe ser el partido político más paradójico del mundo. Tiene el 50% de los alcaldes del Valle, varios senadores y representantes, controla la CVC, Acuavalle y dos importantes secretarías de la Alcaldía de Cali. Pero a pesar de ese innegable poder, nadie, aparte de quienes les resulta imposible negarlo, quiere reconocer públicamente tener vínculos con ese partido. El más reciente caso de esa relación vergonzante con el PIN es el candidato a la gobernación Víctor Julio González. De seguro, su aspiración tiene mucho que ver con la “vieja amistad” que lo une al ex senador Juan Carlos Martínez, relación que él mismo admitió en entrevista concedida a este diario. “Soy amigo de Juan Carlos Martínez hace 15 ó 20 años, mucho antes de que él fuera senador porque lo conocí en Buenaventura que es un pueblo grande, donde se conoce mucha gente”, aseguró en aquella entrevista. Esa amistad de seguro incidió para que lo nombraran cónsul en Panamá. Y es muy probable que ese vínculo fuera punto de partida para la candidatura de González a la Gobernación. Lo curioso es que González admite su relación con Martínez pero no reconoce ser candidato del PIN, colectividad de la cual su “amigo”, es uno de los grandes jefes.Basta ver la foto que apareció en la prensa esta semana, para saber quién está detrás de esa candidatura. La foto muestra en un acto público en Guacarí a González al lado de Carlos Herney Abadía, su hijo Juan Carlos, y los congresistas Hemmel Hurtado y Juan Carlos Rizzeto. Es decir, la plana mayor del PIN. Y también es un hecho público que en casi todas las manifestaciones a las que concurre González lo acompaña Alex Loango, el candidato del PIN a la Gobernación para las elecciones de octubre.Entonces, es ridículo que González pretenda disimular el origen de su candidatura inscribiéndola por firmas. Puede hacerla inscribir por San Juan Bautista, que igual todos sabemos que él es el candidato del PIN.Cosa diferente es que otros políticos de la región, convencidos de que la maquinaria del PIN es inderrotable, se quieran sumar al supuesto tren de la victoria y terminen apoyando esa candidatura. Pero ellos llegaron después. Antes sólo estuvo el PIN.Es claro que Víctor Julio, por sí mismo, no tiene votos ni para hacerse elegir diputado a la Asamblea, como lo demuestran las encuestas realizadas hasta el momento. Y no porque sea mal candidato, sino porque su trayectoria en política es nula y tiene un bajísimo reconocimiento. Con excepción de Buenaventura, donde sí conocen ampliamente sus ejecutorias como gerente de la Sociedad Portuaria.Por esa razón, en caso de que González resulte triunfador en las elecciones del 23 de enero, saldrá elegido con votos ajenos, en su gran mayoría pertenecientes al PIN. Lo que, naturalmente, implica que quedará hipotecado a ese partido. Tal como están la mayoría de los congresistas de esa agrupación, que obtuvieron la curul con votos prestados y a pesar de ser unos totales desconocidos. ¿Queremos los vallecaucanos tener un gobernador hipotecado al PIN?Esa es la pregunta que tendremos que contestar el próximo 23 de enero.

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