La imagen del Alcalde

Noviembre 09, 2012 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Dos recientes encuestas reflejan una notoria caída en la favorabilidad del alcalde Rodrigo Guerrero. Y aunque el Mandatario, que ya está más allá del bien y del mal no gobierna para las encuestas y pocas bolas les para a esos sondeos, en su entorno inmediato sí existe una evidente preocupación.Aunque para la galería el arranque de la Administración ha sido lento, porque el Alcalde se ha dedicado a poner en orden la casa, y su gobierno aún no tiene grandes ejecutorias para mostrar, la cosa tampoco ha sido tan desastrosa como para marcar de una forma tan negativa en las encuestas.La pregunta del millón es, entonces, ¿qué está pasando? Sin pretender ser JJ Rendón ni ninguno de esos gurúes en ‘marketing’ político, me aventuro a encontrar a algunas explicaciones.Primero, a diferencia de su antecesor, que derrochó ríos de dinero en pauta publicitaria y en campañas de imagen, Guerrero le ha dedicado muy poco presupuesto a ese ítem. Porque no tiene plata y, sobre todo, porque no considera serio que una administración invierta sus recursos en hacerse un ‘autoshampoo’ en los medios.Ocurre que en Cali muchas emisoras radiales tratan a los gobiernos de acuerdo con la pauta que les entreguen. Y como este gobierno los tiene ‘secos’, le dan ‘madera’ al Alcalde las 24 horas del día. Y, no nos mintamos, la radio en nuestra ciudad aún tiene una gran capacidad de influencia.Las diferencias del Alcalde con los concejales, que manejan los líderes populares, también ha influido en el deterioro de su imagen. Con ellos ocurre algo similar de lo que acontece con las emisoras: marchan de acuerdo al tratamiento que les da el gobierno. Y como Guerrero se ha negado a ‘consertirlos’ como lo hicieron los gobiernos anteriores, muchos están dedicados a denostar del Alcalde.Pero, no toda la culpa de la caída de imagen del gobierno es atribuible a las retaliaciones de los ‘viudos’ de la pauta y de los contratos. A la Administración también le cabe su cuota de culpa. Me explico: la mayoría de los secretarios del Alcalde tienen una gran preparación académica y profesional. Pero carecen de experiencia política y no han entendido que su jefe, además de Guerrero, es la ciudadanía que lo eligió y, por ende, también deben rendirle cuentas a la opinión pública. La excepción es Alberto Hadad, quien como Secretario de Tránsito no sólo ha logrado una visible mejoría en el tráfico vehicular, sino que permanentemente sale a los medios a explicar sus ejecuciones. Por ello no es casual que se haya convertido en el funcionario estrella de la administración.Y aunque es loable la intención del Alcalde de no opacar a sus colaboradores, al menos mientras estos cogen más cancha le va a tocar figurar más. Sin duda, el bajo perfil mantenido por un hombre carismático y que sabe conectar con la gente, también ha afectado la imagen de su Gobierno.Ahora, no hay que paniquearse por las encuestas. A los gobiernos se les mide la gestión al final y no al principio y muchos gobernantes que han comenzado con bajos niveles de aceptación, han terminado con gran popularidad, gracias a sus ejecutorias.Con lo cual, más que de la imagen hay preocuparse por gobernar bien, que cuando eso se logra, los resultados se ven y la gente los reconoce.

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