Hoy ganamos

Julio 04, 2014 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

A pesar de que esta tarde nuestra Selección juega el partido más importante de su historia-- cuartos de final de un mundial y contra los anfitriones y pentacampeones del mundo-- los colombianos debemos sentarnos en la mayor calma a disfrutar de este encuentro, pues no tenemos nada que perder. Al margen de lo que ocurra hoy, el equipo nacional ya logró en este mundial la mejor actuación de su historia: Ganó cuatro partidos seguidos, tiene al mejor jugador del torneo, que además ha marcado el gol más bonito. Ni el más optimista intuyó semejante balance antes de iniciarse el campeonato.El favorito para imponerse hoy, no nos engañemos, es Brasil. Por su historia, por su condición de local y porque este Mundial se organizó para que lo ganara. Para Brasil, perder contra Colombia hoy sería una verdadera tragedia nacional. Esa obligación de ganar el torneo le ha pesado a Brasil desde el primer minuto del primer partido que jugó. Se ve en la cancha que a los jugadores de la ‘verde amarela’ les pesa como un piano tal obligación y les ha impedido desplegar su ‘jogo bonito’. Todo esto le plantea a Colombia el mejor escenario. Salir a la cancha del estadio de Fortaleza sin tener la condición de favorito, con el año ganado previamente y sabiendo que enfrenta a un equipo lleno de obligaciones, va a ser un factor muy tranquilizador para nuestra Selección. Si a esta condición sicológica se suma la campaña que han hecho ambos equipos a lo largo del Mundial, hay motivos para ilusionarse. Porque, en el plano meramente deportivo, Colombia-- y las cifras lo corroboran-- ha sido superior a su rival de hoy.Pero como en un Mundial de Fútbol juegan tantos factores extrafutbolísticos como los puramente deportivos, insisto, el llamado a triunfar hoy es el anfitrión.Como los 46 millones de colombianos quiero que hoy se imponga el equipo de José Nestor Pekerman, pero no me ‘rascaré las vestiduras’, si perdemos. Para ese sabio argentino, que le ha dado una cátedra de mesura, profesionalismo, independencia -- y hasta elegancia-- a los entrenadores colombianos, no hay sino palabras de agradecimiento. Y para sus 23 dirigidos, por supuesto, también.Hay que mirar hacia el futuro y el ciclo de esta estupenda camada de futbolistas apenas se inicia. En el próximo mundial tendremos la base del equipo actual. Si clasificamos a Rusia contaremos con Ospina, James, Falcao, Zapata, Sánchez, Quintero, Jackson, Bacca, Aguilar, por mencionar a unos cuantos, alrededor de los 30 años, es decir, en plena madurez. Por supuesto, lo que corresponde es renovar cuanto antes el contrato del arquitecto de esta actuación histórica, que es Pekerman. De su mano, y de la mano de esta generación brillante de jugadores, estoy convencido que vendrán cosas mucho más buenas para el fútbol nacional.Ojalá Colombia saque toda su sinfonía futbolística y derrote la historia, la Fifa, los arbitros, los apostadores, que son sus verdaderos rivales, por encima de esta mediocre selección Brasil. Y se meta en semifinales. De ahí en adelante, si no nos paró Brasil, ¿Quién podrá detenernos? Pero si hoy nos eliminan, que reitero es lo que el mundo del fútbol espera, no será una catástrofe. Todo lo contrario, será apenas el cierre del primer capítulo de un ciclo que nos va a traer inmensas alegrías. Mejor dicho, hoy no hay razones para sufrir porque de todas formas ya ganamos.

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