¿Está loco Alberto?

Marzo 28, 2013 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

“Definitivamente Alberto está loco”. Ese fue el comentario que varias personas hicieron tras leer la explosiva entrevista que el Secretario de Tránsito le concedió a la periodista Claudia Palacios.Para formarme mi propia percepción de ese trabajo periodístico me dí a la tarea de leerlo. Luego de lo cual, llegué a la conclusión de que Hadad está más cuerdo de lo que muchos creen.En esa entrevista, Alberto dice muchas verdades. Lo que ocurre es que las dice a su manera, en un lenguaje coloquial, si se quiere chabacano. Y mucha gente se quedó en el ‘cómo’ lo dijo sin detenerse a oír ‘qué’ dijo.Estilo que a algunos señorones de la ciudad parece chocarle. Pero que a la mayoría de los caleños nos gusta. Y la prueba es que el 75% de los comentarios que llegaron a la entrevista, respaldaban no sólo lo manifestado por Hadad, sino, sobre todo, su gestión.Y es que las cifras avalan la labor que Alberto ha cumplido al frente de la Secretaría de Tránsito: una reducción del 47% en la accidentalidad, un aumento astronómico en el recaudo de las multas, que pasó de los mil millones de pesos a los $17.000 mil millones, el cuerpo de guardas de Tránsito se duplicó, 34 cámaras de fotomulta, etc. Pero lo más importante es que poco a poco se ha aconductado a los anárquicos conductores caleños, que ahora se lo piensan dos veces para pasarse un semáforo en rojo o para parquearse sobre el andén. Hadad no necesita que nadie defienda su gestión. El resultado de esa labor está a la vista de todos.Por eso, volvamos a la entrevista. Que el alcalde anterior (Jorge Iván Ospina) haya robado, como lo sugiere Alberto, es algo que les corresponderá establecer a la Fiscalía y a la Procuraduría que adelantan más de medio centenar de investigaciones contra él. Pero que el de Ospina fue un gobierno ‘derrochón’, como diría Álvaro Uribe, en el que los dineros de Cali se manejaron de forma alegre, por decir lo menos, no queda la menor duda. En los guardias cívicos, que sólo sirvieron para hacer politiquería y no le dejaron nada a Cali, se despilfarraron más de $40.000 millones; la remodelación del Pascual Guerrero, que se adjudicó a dedo, costó más de $100.000 millones. Más de medio billón de pesos en contratos fueron adjudicados sin licitación, utilizando el atajo de los convenios administrativos.Para no hablar de la muy sospechosa elección como senador de Mauricio Ospina, el hermano del Alcalde, quien obtuvo casi 50.000 votos a pesar de ser un perfecto desconocido. Quiero ver cuántos votos saca el año entrante, sin el respaldo de la maquinaria de la Alcaldía. O sea que los cuestionamientos de Hadad hacia el ‘alcalde anterior’ y su percepción de que a Cali la elección popular de Alcaldes le hizo más mal que bien, no están tan desorientados. Como tan poco lo están los pullazos que le lanza a las ‘fuerzas vivas’ de la ciudad que no apoyan como debieran a la administración Guerrero en su esfuerzo por ponerle orden a una ciudad que hacía agua por todos los frentes. En lo personal, estoy convencido de que Cali sería una mucho mejor ciudad si tuvieramos más ‘locos’ como Alberto, trabajadores, enamorados de su ciudad y frenteros y menos ‘cuerdos’, mezquinos, asolapados y acomodados.

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