Escándalo: ¡Qué susto!

Mayo 20, 2011 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

En la Asamblea del Valle hay insomnio colectivo. Varios concejales de Cali han agotado las existencias de Prozac. En varias dependencias del CAM el Lomotil se ha convertido en el medicamento de cabecera. Una ola de incertidumbre y pánico recorre las calles de Guacarí.Esa ola de paranoia generalizada se debe a las declaraciones del presidente Juan Manuel Santos, en la entrevista que le concedió a Margarita Vidal, según las cuales “Uno de los próximos escándalos de gran corrupción se dará en el Valle del Cauca”. ¿Seré yo?, es lo que se anda preguntando más de uno de los políticos de la región que anda involucrado en cualquiera de los numerosos casos de corrupción, que son investigados por las autoridades.Las nefastas vigencias futuras, el leonino contrato con el que prácticamente se privatizó Acuavalle, el uso reiterado por parte de la Alcaldía de los convenios interadministrativos para eludir las licitaciones, el escandaloso costo de la remodelación del Pascual Guerrero, el supuesto pago a unos concejales para que aprobaran un acuerdo...Cualquiera de esos casos, o algún otro que se me escapa, puede ser al que se refiere el presidente Santos, a quien le asiste toda la razón cuando afirma que es deprimente “la forma en que se han venido robando la plata en el departamento”.Lástima que esa depresión se sienta más en Bogotá que en el propio Valle del Cauca, donde muchos de los protagonistas de esos escándalos preservan su popularidad y hasta están de candidatos para los comicios de octubre, como si aquí no hubiera pasado nada. Como diría Martin Luther King, lo grave no es el daño que hacen los malos, sino la pasividad de los supuestos buenos ante ese atraco continuado del que ha sido víctima nuestro terruño.Y tras de gordos, hinchados. Resulta insólito que haya gente indignada con Santos por “la forma en la que está estigmatizando al Valle del Cauca”. Qué pena. Al Valle no lo ha estigmatizado el Presidente de la República sino los bandidos que convirtieron las arcas públicas en su botín personal. Y los miles de ‘buenos ciudadanos’ que no han movido un dedo para evitar ese monumental desfalco.Agradecidos es que tenemos que estar con el Mandatario por abrirnos los ojos y por preocuparse porque los responsables de ese saqueo al Valle sean castigados. Vergüenza nos debía dar que desde Bogotá tengan que liderar las investigaciones que deberíamos estar exigiendo nosotros.El mayor incentivo para que los corruptos sigan haciendo de las suyas es nuestra pasividad. Ellos saben que hagan lo que hagan, aquí no pasa nada. Lo que nos convierte en cómplices por omisión de esos corruptos.Cómo le parece. Que se roben al Departamento de la forma que lo han hecho no motiva el menor rechazo. Pero que alguien denuncie esos robos sí nos llena de indignación.A mi sí me pone feliz que las autoridades actúen. Y ojalá pongan presos a todos los delincuentes que están saqueando las arcas públicas.Si ese es el resultado que van a generar las ‘estigmatizaciones’ de las que somos objeto, ojalá nos sigan estigmatizando sin tregua.

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