El Valle, en las mismas

El Valle, en las mismas

Marzo 14, 2014 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

La desaparición de la nefasta sombra de los Juan Carlos (Martínez y Abadía) fue la mejor noticia que le dejaron las elecciones legislativas al Departamento.Pero, pese a ese avance, la cosa no está para echar las campanas al vuelo. Porque si bien ellos y sus candidatos se esfumaron, las prácticas que usaron para adueñarse de la política comarcal estuvieron muy presentes. Y en la campaña corrieron ríos de dinero que sirvieron de gasolina a las poderosas maquinarias políticas que operan en el Valle. El grupo de Dilian Francisca Toro, a pesar de perder más de 50 mil votos respecto a las elecciones del 2010, se mantuvo como la primera fuerza del Valle. Lo cual demuestra su poderío. Porque conservar esa supremacía con una jefe sub júdice y con un candidato poco conocido y gris como Roosvelt Rodríguez, tiene visos de epopeya.Dilian le dio soberana paliza a Roy Barreras, quien no ha podido cumplir su sueño de ser el cacique mayor del Valle y, a pesar de ser uno de los grandes beneficiados de la mermelada del Gobierno, sacó menos votos que en el 2010.El grupo del gobernador Delgado también tuvo su Rizzeto en esta campaña. El desconocido Mauricio Delgado, el sobrino del ‘Gober’ resultó elegido senador con 82.987 votos, con lo cual prácticamente dobló la votación lograda por su tío César Tulio hace cuatro años. Quedó claro que Ubeimar no es tan ingenuo como el maestro Echandía para preguntarse, ¿el poder para qué? Él sabe muy bien para qué y la prueba son los casi 40.000 votos adicionales que su movimiento obtuvo frente a los comicios del 2010. El mal ejemplo cunde y sigue haciendo carrera el vicio de los gobernantes de poner los entes territoriales al servicio de la candidatura de los familiares. Lo hizo cuatro años atrás Jorge Iván Ospina con su hermano Mauricio y lo repitió Ubeimar con su sobrino.Para estas elecciones, Jorge Iván hizo a un lado a Mauricio y se postuló al Senado. Y a pesar de que logró la curul, obtuvo 12.000 votos menos de los alcanzados por su hermano hace cuatro años. Es que una cosa es hacer campaña desde la Alcaldía y otra muy distinta meterse al barro a pelear los voticos.El gran damnificado de la aplanadora del gobernador Delgado, que al parecer funcionó a todo vapor, fue Germán Villegas quien se ‘quemó’ porque, como él mismo admitió, perdió los votos de la maquinaria con el Gobernador y los de opinión con Álvaro Uribe.Otra cosa lamentable es que la Registraduría siga siendo tan poco confiable. Lo que está ocurriéndole a Juan Fernando Reyes en Buenaventura refleja muy a las claras lo vulnerable que es ese ente. Contabilizada el 97,46% de la votación en el Valle, Reyes sumaba 21.752 votos, que le garantizaban una curul en la Cámara. Pero en Buenaventura los boletines de la Registraduría se pararon cuando iban contabilizados el 89,6% de los votos. Y el 10% que falta podría bastarle a Juan Carlos Sinisterra, protegido del alcalde Valencia y del senador Edison Delgado, para desbancar a Reyes. Conociendo como se maneja la política en Buenaventura y con un candidato de apellido Sinisterra (¿Será algo de Martínez Sinisterra?) de por medio, no tendría nada de raro que terminen torciendo la voluntad del electorado.Con lo cual, el único candidato 100% de opinión que se presentó a las elecciones para Cámara en el Valle, resultaría derrotado no en las urnas, sino con las trapisondas pos elecciones.

VER COMENTARIOS
Columnistas