El ‘Roynado’

Julio 27, 2012 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Con la desaparición de la escena de Juan Carlos Martínez y los líos que afronta Dilian Francisca Toro, Roy Barreras está llamado a convertirse en el nuevo gamonal de la política vallecaucana. Desde hace rato Roy venía disputándose con esos personajes tal supremacía. Así en no pocos casos se haya aliado con el uno y la otra.Pero lo cierto es que el flamante Presidente del Senado ha construido en solo seis años una de las estructuras políticas más sólidas de la región. De aquel Roy de los inicios de su carrera que se disputaba los votos de opinión de la región, poco queda. Él entendió que sin una fuerte estructura su porvenir en la política era incierto. Y se dedicó a construirla con las mismas estrategias que alguna vez cuestionó.No fue, entonces, una casualidad que se convirtiera en el maestro de la ‘real politik’ en la que priman las negociaciones y los acomodamientos sobre los principios. Es así que el senador vallecaucano no tuvo empacho en pasar de ser liberal, a cobijarse bajo la sombra de Germán Vargas Lleras para llegar al Congreso. Luego se convirtió en el quinta columnista de Álvaro Uribe para menoscabar el partido de Vargas Lleras y se tornó en el principal escudero del expresidente. Pero más se demoró Uribe en salir del Palacio de Nariño que Roy en deslizarse al santismo. Y hoy por hoy funge como el mayor defensor de la reelección del actual mandatario. Lo grave para Santos es que ante la crisis de gobernabilidad que padece, debido a los múltiples problemas que afronta tanto al interior como por fuera de su administración, él necesita más a Roy de lo que el senador vallecaucano requiere al Presidente. Sin duda Roy sabrá explotar esa dependencia.Además, el Mandatario debe tener claro que preservará el apoyo de Barreras siempre y cuando tenga posibilidades de repetir Presidencia. Porque si esa eventualidad comienza a embolatarse, su escudero se irá a buscar el sol que más alumbre en ese momento.Por ese peculiar hábito de cambiarse la chaqueta de cuando en cuando, Roy me recuerda a un célebre jefe de protocolo de la Gobernación del Valle, que cuando le preguntaban cuál era el mejor gobernador que había tenido, él contestaba: “el próximo”. Roy también tiene sus virtudes: es un político sagaz y un congresista estudioso. Y además es un buen conversador y un tipo simpático. Esas cualidades, y la capacidad de hacerle creer al gobernante de turno que él es su más fiel colaborador, le han permitido encumbrarse en la política.Su gran defecto, además de la deslealtad, es su enorme ambición, que lo conduce a llevarse por delante a quien sea y a negociar con quien sea, para lograr sus objetivos. No se equivoquen, la única lealtad inquebrantable de Roy es con él mismo. Tengo la esperanza de que Roy utilice el poder que le está cayendo en sus manos para servirle al departamento más que para ponerlo en función de sus propias metas.Ojalá, por el Departamento, y por él mismo, Roy tome atenta nota de lo ocurrido a Martínez y a Dilian. Porque si se empecina en poner en marcha la estrategia de tierra arrasada que aplicaron esos personajes para adueñarse de la política comarcal, puede terminar tan enredado como ellos.

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