El nuevo mandamás

Julio 11, 2014 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

La política del Valle tiene un nuevo mandamás, como reveló una muy bien dateada nota periodística, aparecida el domingo pasado en este diario.Se trata del senador Edinson Delgado que está repitiendo el ‘milagro’ que protagonizó Juan Carlos Martínez, pues en muy pocos años se ha adueñado de buena parte de la política de la comarca.Como contó ese artículo, en Buenaventura no se mueve una hoja sin que Delgado lo sepa. Entre otras cosas, porque el alcalde Bartolo Valencia es su subalterno político. Se dice que todos los nombramientos y todos los contratos que suscribe la Alcaldía deben contar con el visto bueno del Senador. Pero, como si eso no fuera suficiente, el segundo puesto más destacado de Buenaventura –para muchos el más importante– la gerencia de la Sociedad Portuaria, es ocupada por otra ficha de Delgado, Victor Julio González.González, que ha resultado muy hábil para conseguir padrinos –antes su jefe era Martínez y ahora está bajo la sombra de Delgado– saltó de la gerencia de la Licorera del Valle, a donde llegó como cuota del Senador, a la gerencia de la Sociedad Portuaria. Para las intenciones políticas de Delgado, contar con un ‘ahijado’ en una entidad que el año pasado logró ingresos operacionales por más de 200 mil millones de pesos y que tiene una fundación que invierte miles de millones en temas sociales es una verdadera mina.Pero el poder del Senador trasciende los límites de Buenaventura. Maneja importantes cuotas en la Gobernación del Valle, tiene otro amigo en la Universidad Santiago de Cali y controla varios hospitales e instituciones educativas de la región. Su relación con la Santiago le ha resultado especialmente útil, pues gracias a varios concursos realizados por esa universidad ha logrado poner en la gerencia de varios hospitales de la región a otros ‘amigos’ suyos. El poder del Senador se sintió en las elecciones legislativas pasadas. Su candidato a la Cámara, Hernán Sinisterra, resultó elegido, a pesar de que cuando iba más del 80% de la votación escrutada la curul se la estaba llevando Juan Fernando Reyes Kuri. Pero de pronto llegó una avalancha de votos de Buenaventura que, en contravía de la lógica y la estadística, le dio la curul a Sinisterra. En El Puerto, ese otro milagro fue bautizado como el ‘bartolazo’. Los tentáculos de Delgado se extienden al nivel nacional y, según el artículo en mención, el Senador “mueve sus fichas entre la Procuraduría, la Fiscalía y el Ministerio del Interior”. Como se ha hecho común en la política regional, Delgado ha convertido a su familia en un clan político. Su mujer Luz Nidia Martínez, desempeña un alto cargo en la Secretaría de Salud del Valle. Y siguiendo el ejemplo de otro ‘prócer’ regional, Roy Barreras, Delgado planea llevar a su hijo a la incubadora de la política local: el Concejo de Cali.Resulta admirable el poder que en apenas cuatro años ha acumulado Edinson Delgado. Ojalá sus hábiles jugadas políticas le dejen tiempo para que haga algo por su ciudad, que tantas necesidades tiene. Porque hasta ahora su poder no se ha reflejado en acciones por el pueblo que lo vio nacer. Sería muy triste que con Delgado se repitiera la historia de Juan Carlos Martínez, cuyo ‘reinado’ en la política vallecaucana no le dejó nada a Buenaventura, ciudad que utilizó como trampolín para su fulgurante carrera.

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