El cafre del año

El cafre del año

Noviembre 27, 2015 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

En este país de cafres, del que hablaba el maestro Echandía, esa elección debía resultar muy peleada. Pero en este 2015, un personaje, por lo que ha hecho, por lo que no ha hecho y por lo que ha dicho, ha sumado todos los puntos para ser ungido como cafre del año y de forma unánime: el fiscal Eduardo Montealegre.Entre lo que hizo, se destacan los contratos que suscribió con su muy apreciada Natalia Springer, a quien pagó miles de millones de pesos por un estudio sobre los efectos que los ataques del ELN han tenido sobre el medio ambiente. Eso, más que una coquetería, es una grosería. Como también lo son esas especies de embajadas de la Fiscalía que creó en las ciudades más apetecidas del mundo y que tienen toda la cara de haber sido concebidas para premiar amigos y favores recibidos.Y como si ello fuera poco, ahora salta el escándalo de la universidad de la Fiscalía, en la que se han invertido millones de pesos para ‘formar’ a no más de un centenar de funcionarios.Mientras se dedica a cometer esas felonías, sus resultados como cabeza del ente encargado de investigar los delitos son paupérrimos. Los índices de impunidad, disparados; la credibilidad de la justicia, por el piso, y cada vez más gente haciendo justicia con su propia mano, lo que se ha convertido en uno de los principales móviles de homicidios en el país.Pero además, Montealegre se dedicó a aplicar una justicia selectiva, en la que persigue de forma implacable a sus enemigos y les hace pasito a sus cercanos. El mejor ejemplo de lo segundo es el caso de Carlos Palacino, antiguo zar de Saludcoop. Mientras la Contraloría sancionó con una multa billonaria a Palacino por haber desviado dineros de la salud para pagar toda clase de embelecos, y el gobierno se vio obligado a liquidar la empresa para evitar su quiebra inminente, el responsable de esas irregularidades se pasea por el mundo en medio de total impunidad. Lo grave es que, antes de llegar a la Fiscalía, Montealegre fue asesor de Palacino y en esa condición percibió millonarios honorarios. ¿Será que la lentitud con la que avanza el proceso contra el exzar de Saludcoop en la Fiscalía es la forma con la que el Fiscal le retribuye a su antiguo patrón la confianza y los contratos depositados? Pero además de lo que ha hecho y dejado de hacer, Montealegre se ha distinguido por lo que ha dicho. Comenzando por su reiterada afirmación de que se debe revisar la amnistía concedida a los integrantes del M19 cuando firmaron la paz, para juzgarlos por el asalto al Palacio de Justicia.Ninguna de las aseveraciones realizadas por los más acérrimos críticos del proceso de paz, como el Procurador o el expresidente Uribe, le han hecho tanto daño al proceso como esa. Porque si el actual Fiscal sale con esa perla, bien se podía esperar que a la vuelta de 20 años quien esté al frente de la Fiscalía salga a proponer que se revalúen los beneficios que se les concedieron a las Farc para dejar las armas. ¿Entonces para qué firman?Vaya misil el que lanzó Montealegre a un proceso del cual se proclama defensor. ¡Qué tal que fuera enemigo! La buena noticia es que solo nos toca aguantarnos a este nefasto personaje cuatro meses más, porque en marzo se le vence el período. Por desventura, en esos 120 días Montealegre tendrá muchas oportunidades para ratificar su bien merecido título de cafre del año.

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