Cuba se ‘caguaniza’

Cuba se ‘caguaniza’

Agosto 22, 2014 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

La noticia más relevante que generó el viaje de los 12 representantes de las víctimas a Cuba, para reunirse con los negociadores de paz, corrió por cuenta de un trino. Dicho trino fue puesto por la congresista María Fernanda Cabal, a quien le pareció el colmo que Ángela Giraldo, hermana del asesinado diputado del Valle Francisco Giraldo, apareciera sonriendo en unas fotos con un supuesto miembro de la guerrilla responsable de la muerte de su familiar. La honorable representante Cabal no hizo honor a su apellido y actuó alocadamente al poner ese trino. Ni siquiera tuvo la previsión de cerciorarse quién era el contertulio de Ángela, que resultó ser un delegado del Gobierno, llamado Jaime Avellaneda, y no un guerrillero. Pero la incontinencia ‘trinística’ de la que es víctima la representante Cabal es tema para otra columna. Lo que quiero cuestionar en ésta es el ‘turismo’ de la paz que parece estar tomándose la actual negociación entre el Gobierno y las Farc.Turismo que, por cierto, recuerda el que se presentó en el Caguán, cuando los diálogos de paz que adelantó el gobierno de Andrés Pastrana con las Farc.En ese entonces se volvió un plan ‘in’ ir al Caguán a reunirse con los jefes guerrilleros y tomarse una foto con ellos, para guardarla como souvenir. Se desplazaron a esa remota zona congresistas, banqueros, periodistas, empresarios, deportistas, reinas de belleza y toda suerte de lagartos colombianos y extranjeros. Fue de tal tamaño la movilización que Cartagena del Chaira, municipio aledaño al Caguán, iba superando como destino turístico a Cartagena de Indias. Pues, todo indica, que ahora se está reviviendo ese nefasto turismo de la paz, pero mejorado, porque el destino no es una población selvática sino a una isla del Caribe. La semana pasada viajaron los representantes de las víctimas y ésta el turno es para los militares activos, a quienes van someter al suplicio de tener un cara a cara con quienes tanto daño le han hecho a nuestros soldados.Soy consciente de que es políticamente incorrecto cuestionar esos encuentros que tanto conmueven a los fanáticos de la paz a cualquier precio. Pero la verdad es que esas reuniones poco o nada aportan. Sirven para que el proceso gane puntos ante la galería, sobre todo la internacional. Porque sentar a una persona con los victimarios de su hermano, a quien tuvieron secuestrado 7 años y luego asesinaron de la forma más cobarde, resulta conmovedor en los países escandinavos, tan lejanos a Colombia pero tan cercanos a los premios Nobel.Pero a las víctimas la reunión no les sirvió ni para que los jefes de las Farc les pidieran perdón por las atrocidades q ue cometieron contra sus familiares. ‘Pablo Catatumbo’, responsable del secuestro y posterior asesinato de los 11 diputados se limitó a decirle a Ángela Giraldo que eso nunca debió ocurrir. ¡Qué cinismo!, como si a los diputados los hubiera matado un rayo. Me temo que ese tipo de actitudes de la guerrilla en lugar de ayudar a cicatrizar las heridas causadas por el conflicto lo que hace es ahondarlas.Y lo otro para lo que sirve ese turismo de la paz es para dilatar los diálogos y volverlos interminables, principal objetivo de la guerrilla. Para firmar ese acuerdo no se requieren más foros, más viajes, ni más ‘shows’. Lo que se necesita, simplemente, es tener voluntad de paz. Y eso es lo que poco han mostrado las Farc en los dos años que van a completar las negociaciones.

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