Como a un zarrapastroso

Abril 24, 2015 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

El Tribunal Superior de Bogotá le acaba de frustrar a Angelino Garzón su segundo intento (conocido) de pasarse la ley por la galleta.Esta vez, Angelino pretendía saltarse una resolución del Consejo Nacional Electoral que establece que si una persona no renuncia al partido al que pertenece, un año antes de que se abran las inscripciones para unas elecciones, solo puede participar en esos comicios a nombre de esa colectividad. Esa norma, que todos los candidatos, de todos los partidos han acatado, pretende evitar el llamado transfugismo, es decir, que una persona se haga elegir a nombre de un partido y termine gobernando a nombre de otro. Pero como Angelino cree que está por encima de la ley y que él no es cualquier político zarrapastroso, pretendía, mediante una tutela, que a él no lo cobijara esa norma.El fondo del asunto es que, así no le guste y diga de la forma más olímpica que no pertenece a la U, a Angelino lo eligieron vicepresidente a nombre de ese partido. Y no renunció a tiempo a él. Y como durante los 4 años que estuvo de ‘vice’ se dedicó a hacerle la oposición al Gobierno, se ganó la antipatía del Presidente, que es el que manda en la U, y que ha mostrado muy pocas ganas de darle el aval. Así el sacamicas de Roy Barreras asegure que el partido no ha descartado entregarle esa ‘bendición’ Claro que como el Centro Democrático le anda coqueteando a Angelino, Santos podría reconsiderar su actitud. Porque si bien no se pasa a su exvice y tiene claro que si este llega a la Alcaldía de Cali, no le pararía las menores bolas al partido que le dio el aval, la animadversión por Uribe es mayor. (Con tal de que el uribismo no se quede con la Alcaldía de la tercera ciudad del país, la U es capaz de darle el aval al diablo). De todas formas, por ahora Angelino solo podrá ser candidato por la U. El Tribunal Superior de Bogotá acaba de decir que a Garzón no se le vulneró el derecho a ser elegido, porque ni siquiera se ha inscrito en el Partido como precandidato. O sea que no le han negado el aval porque no lo ha pedido. El Tribunal dejó en claro que la tutela es un mecanismo extraordinario y que antes de recurrir a él, Angelino debe seguir el proceso ordinario, como cualquier zarrapastroso. Una vez esa puerta se cierre, puede volver a entutelar. Penosamente para él, los tiempos no dan y tiene la candidatura muy embolatada.El precedente que Angelino tenía en materia de gambetas a la ley se remonta a la época en que fue gobernador del Valle. En ese entonces intentó eludir el fallo de un tribunal de arbitramento, avalado por el Consejo de Estado, que obligaba al Departamento a pagarle a una constructora las obras de la vía a Candelaria.A punta de populismo y artifugios legales, Angelino se dedicó a dilatar el cumplimiento del fallo. Consecuencia: la deuda que en principio era de $15.000 millones se triplicó. Y así de labios para afuera diga que no se arrepiente de su actuación, de puertas para adentro sí lo hizo, pues una semana antes de irse de la Gobernación abonó $20.000 millones. Pero ya era tarde: los intereses habían corrido y al Valle le quedó, como triste legado de Garzón, ese chicharrón. Pueda ser que el gobernador Ubéimar Delgado muestre que él sí es respetuoso de la ley y haga lo que le corresponde: iniciar la acción de repetición para que Angelino responda con su patrimonio por el mayor valor que debió asumir el Valle, por cuenta de su capricho.

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