Choque de articulados

Abril 11, 2014 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

O está desesperado o está muy aburrido. Alguna de esas dos razones tiene que haber detrás de la andanada que lanzó esta semana el presidente de Metrocali, Luis Fernando Sandoval, en contra de la Secretaría de Tránsito.“Se ha aflojado enormemente en los operativos. Hemos tenido quejas de los concesionarios (dueños de los buses del MÍO), la misma gente supervisora nuestra que está en la calle ve que los operativos no tienen la contundencia, frecuencia y regularidad esperadas”, afirmó el Presidente de Metrocali, en explosiva entrevista que dio a El País.Los operativos a los que se refiere Sandoval son los que debe adelantar Tránsito para sacar de circulación los buses tradicionales que tienen la ruta cancelada o la tarjeta de operación vencida. Que son el 90% de los buses viejos que aún operan en la ciudad.La preocupación del Presidente de Metrocali es que el 27 de mayo, es decir apenas en mes y medio, deben estar por fuera de circulación la totalidad de los 1370 buses que aún operan. Ello significa que de aquí a esa fecha deben salir 30 vehículos cada día. Y eso no está ocurriendo, pues como lo admitió, en su respuesta a Sandoval, el Secretario de Tránsito, el martes pasado fueron sacados de operación dos “coomoepales”. O sea que ese solo día quedaron faltando 28 vehículos por salir.La angustia de Sandoval se debe a que, en buena medida, los bancos accedieron a entregar los $90.000 millones que se van a usar para comprar los buses tradicionales, a que él empeñó su palabra de que para la fecha señalada, 27 de mayo, ni un solo de esos buses iba a estar circulando. Y el ritmo de cancelaciones no se cumple.Es, pues, entendible la preocupación de Sandoval. Lo que no se explica es la forma como ha decidido presionar para que ese compromiso se cumpla. En vez de llamar al Secretario de Tránsito para expresarle sus temores, optó por volver el tema un asunto público. Y arremeter contra la dependencia que dirige Alberto Hadad.Sandoval conoce a Hadad y sabía que este no se iba a quedar callado ante sus señalamientos. Y no lo hizo: en otra explosiva entrevista, Hadad se fue lanza en ristre contra su colega de gabinete y aseguró, entre otras cosas, que “la ciudad está cambiando y nadie me puede decir lo contrario, como para yo recibir semejante andanada inmisericorde, inaudita y falta de criterio del Presidente de Metrocali”.Quienes deben estar felices con este agarrón son los empresarios del transporte que están haciendo toda clase de marrullerías para evitar que les saquen sus carros de circulación. Y es que estos empresarios están viviendo los gozosos porque como son pocos los vehículos del viejo colectivo que aún operan, sus clientes, y por ende sus ganancias, se han multiplicado.Esta confrontación pública afecta la imagen del Gobierno Municipal. Por ello, el Alcalde debe llamar al orden a sus funcionarios y exigirles que dejen de ventilar en público sus diferencias.Pero lo más importante es que Metrocali y Tránsito trabajen de la mano para conseguir un objetivo que les interesa a ambos: salvar al MÍO. Y el primer paso para ello es acabar con la competencia desleal que tiene el sistema, para lo cual es fundamental cumplir el compromiso de que el 27 de mayo no quede un sólo bus tradicional operando en las vías de Cali.

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