Candidatos despistados

Candidatos despistados

Mayo 02, 2014 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

El principal problema que debe ser resuelto por el próximo Presidente de Colombia es el desempleo, de acuerdo con la más reciente Gran Encuesta, realizada por la firma Invamer Gallup. El segundo tema que debe encarar quien resulte elegido es el cubrimiento y la calidad en salud, seguido por la inseguridad ciudadana. Luego aparece la calidad y el cubrimiento en la educación, seguido por la corrupción y la pobreza. Después de todos estos temas, que afectan la cotidianidad de la mayoría de los colombianos, aparece, por fin, lograr un acuerdo de paz con la guerrilla. Ninguno de los seis problemas que más inquietan a los colombianos, según Gallup, figura en la agenda de los candidatos. Esa puede ser la causa del escaso interés que ha generado la campaña.El tema alrededor del cual Santos estructuró su campaña es el de la paz, que es el sexto que más preocupa al país. Es muy posible que a ese error de enfoque se deba el estancamiento que muestra Santos en la Gran Encuesta. Él y sus asesores no parecen haberse percatado de que la guerrilla ya no es el principal dolor de cabeza de los colombianos. De acuerdo con un reciente reporte del Ministerio de Defensa, las Farc, que en el 2002 tenían más de 20.000 hombres en armas, ahora tienen menos de 7.000. Y aunque conservan su capacidad de hacer daño, ahora actúan sobre todo en puntos alejados del territorio nacional. O sea, que la mayoría de los colombianos ve a la guerrilla como un problema vigente pero lejano. Los afecta mucho más el empleo, la salud, la educación y la corrupción. Como ocurre en los países civilizados. (¿Será que por fin nos estamos civilizando?) No creo que el ascenso de Óscar Iván Zuluaga, que refleja la encuesta, se deba a que el candidato uribista haya orientado mejor su campaña. Sus planteamientos siguen siendo tan difusos como hace seis meses. Me late que ese repunte se debe a que detrás de él está Álvaro Uribe, que sigue siendo un personaje apreciado por muchos colombianos. Y a que los candidatos que podrían constituir la tercería no despegan. Con lo cual, los antisantistas optan por irse con quien representa la antítesis del Presidente. Y ese es Óscar Iván. Martha Lucía Ramírez habla mucho y dice poco. Opina de todo, pero no ha encontrado la bandera que su candidatura necesita para posicionarse en el imaginario de los votantes.El desinfle de la candidatura de Enrique Peñalosa, que tras los dos millones de votos alcanzados en la consulta verde parecía proyectarse como la alternativa frente a Santos, es consecuencia de otro error de estrategia. Peñalosa no ha querido meterse en el barro. No contradice, no debate. En fin, no suena. Pésima estrategia para alguien que solo es conocido en la capital y en algunas elites de las grandes ciudades. Da la impresión que por evitar las metidas de pata que hace cuatro años hundieron a Mockus, Peñalosa resolvió quedarse quieto. Y ese inmovilismo le ha impedido llegar al 30% de votantes que aún no lo conoce.Queda claro que no es casual que esta campaña haya resultado tan fría. Simplemente todas la candidaturas parecen estar despistadas y ninguna de ellas ha abordado los temas que afectan al país.A estas alturas, cuando faltan tres semanas para la primera vuelta presidencial, no parece haber tiempo para corregir el rumbo. Con lo cual, por desgracia, al final se impondrá no el que más acierte sino el que menos se equivoque.

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