Armitage y la corrupción

Armitage y la corrupción

Agosto 19, 2016 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

El alcalde de Cali, Maurice Armitage, volvió a exteriorizar su preocupación por la corrupción que carcome varias dependencias del Gobierno Municipal. “Hemos encontrado mucha corrupción y tenemos que evitarla. Para nadie es un secreto que el sistema está montado para que la gente que tiene contratos pida contraprestaciones que no deben existir”, afirmó, en recientes declaraciones, el Mandatario Local. Y añadió que le inquieta, en especial, lo que ocurre en las Secretarías de Tránsito, Infraestructura y Educación.Lo que pasa en Tránsito ya lo había denunciado Armitage recién posesionado, cuando manifestó que esa dependencia era “la Cueva de Alí Babá”. Y anunció que la designación del coronel de la Policía Nelson Rincón tenía como propósito, precisamente, hacer una depuración a fondo en esa Secretaría.Lo preocupante es que Rincón estuvo siete meses al frente de Tránsito, se marchó por la puerta de atrás y aún no se conocen los resultados de la labor que supuestamente adelantó para sacar las ratas que hace rato se devoran ese suculento queso. Educación es otra dependencia propicia para que los bandidos busquen hacer su agosto, debido al cuantioso presupuesto que maneja. Un caso emblemático de corrupción en esa Secretaría es el famoso Programa de Ampliación de Cobertura.Esa estrategia se creó hace ya varios años, con el fin de posibilitar que los niños que no alcanzaban cupos en los colegios oficiales pudieran educarse. Entonces, la Secretaría contrataba cupos con algunos colegios particulares. En un principio el plan iba a ser temporal, pero los políticos corruptos lo volvieron permanente porque descubrieron en él una mina. La estrategia para lucrarse era sencilla, conseguían cupos con colegios de garaje, o incluso adquirían varios de esos colegios, y se quedaban con el 30%, o más, de lo que pagaba el Estado por cada cupo. Varios concejales de Cali terminaron presos por ese ilícito. Pero los bandidos no escarmentaron y siguieron metiéndole mano al programa. (Si la ganancia es buena, vale la pena arriesgarse, es un principio de los pícaros). En buena hora, el Ministerio de Educación le metió mano y redujo sustancialmente los cupos de la llamada cobertura. Pero esa corrupción sólo se acabará cuando liquiden ese programa.Y en Infraestructura no es difícil intuir en donde está la corrupción: en las comisiones que les cobraran a los contratistas para adjudicarles contratos millonarios.Pero esas dependencias no son las únicas devastadas por la corrupción. Qué tal lo ocurrido en Emcali con la mafia que se robaba los vehículos de la empresa y los vendía a terceros. O la otra mafia que se apropió de millones de pesos con las becas de estudio que ofrece la empresa a sus empleados. En fin. Le asiste toda la razón al Alcalde cuando manifiesta su preocupación por la corrupción que campea en el Municipio. Pero Armitage no se puede quedar en esa denuncia. Urge diseñar ya una estrategia para acabar con esas estructuras corruptas que se enquistaron en la Administración.Se me ocurre que se podría crear una especie de bloque de búsqueda en el que participen el Gobierno Municipal, la Fiscalía, la Contraloría y la Procuraduría y que se ponga a escarbar en esas dependencias para descubrir esos tenebrosos focos de corrupción y desmontarlos. La denuncia, señor Alcalde, tiene que ser el primer paso de esa cruzada. De lo contrario, no sirve para nada.Sigue en Twitter @dimartillo

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