Armitage, año uno

Armitage, año uno

Diciembre 30, 2016 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Para Maurice Armitage y su equipo de la Alcaldía de Cali este 2016 ha sido lo que en términos futbolísticos llamaríamos una pretemporada. Mejor dicho, este año Armitage adecuó la administración caleña para el ‘torneo’ que jugará en los próximos tres años.El ideal es que ese ‘torneo’ se hubiera comenzado a jugar el primero de enero pasado. Pero eso solo lo podría hacer una persona que conozca profundamente el municipio y las entretelas de la política. Y Armitage desconocía ambas cosas, porque había dedicado su vida a la empresa privada.La inexperiencia se le vio al gobernante en repetidas ocasiones. Como en algunas declaraciones atropelladas que concedió. Memorable fue la afirmación de la Secretaría de Tránsito era la cueva de Alí Babá. Palabras que se quedaron en eso porque al final nunca supimos en que paró la ‘limpieza’ que el coronel Rincón iba a realizar en esa dependencia. A propósito, en ciertos nombramientos, como el de ese oficial para la Secretaría de Tránsito, también se le vio la ‘primiparada’ a Armitage.Pero, para ser justos, el Mandatario ha podido suplir su desconocimiento de lo público con sentido común y ha hechos algunas cosas interesantes, además de conocer el potro sobre el que está montado.La más importante, a mi modo de ver, la reforma administrativa que impulsó y le aprobó el Concejo. Ese logro no se valora lo suficiente porque no es algo que afecta al ciudadano de a pie. Pero es clave, pues le permitirá a Armitage tener una estructura adecuada para ejecutar su obra de gobierno.Otro punto para destacarle al Alcalde es el esfuerzo que ha hecho para tratar de sacar adelante al MÍO. Y en especial hay que ponderar la imaginación que ha tenido para garantizarle recursos a un sistema que no es autosostenible. Ya se aprobó el cobro por congestión y se vienen la sobretasa para los parqueaderos y para las antenas de telecomunicaciones. Con estas tres fuentes de ingresos, se espera conseguir unos $85.000 millones anuales para la movilidad de la ciudad y, en especial, para el MÍO.A Armitage también hay que abonarle que no se ha atrincherado en el CAM y permanentemente recorre las comunas de Cali, escuchando los problemas de sus gobernados. Eso de por sí es positivo, porque, como me hizo ver un gurú de las relaciones públicas con el que trabajé hace años, la gente, más que le solucionen los problemas, quiere que la escuchen.Pero el Alcalde, además, vuelve a recorrer los sitios en los que estuvo y siempre se preocupa por indagar si se ha dado alguna solución a los problemas que le plantearon en la visita anterior. Ese contacto permanente con la gente es, sin duda, la clave para la alta favorabilidad que Armitage obtiene en las encuestas.Lo cierto es que Maurice no tiene excusas: ya conoció el gobierno local y adecuó la estructura municipal a su visión administrativa. Y además, tiene plata en caja.Como él es hombre prágmatico, Armitage debe tener claro que en cuatro años ni Superman puede solucionar todos los problemas de una ciudad. Lo que debe hacer es enfocarse en los tres o cuatro problemas que más acosan a los caleños: la movilidad, la seguridad, la educación y alguno más.De cómo enfrente estos problemas, y qué salidas les dé, dependerá la forma como el Alcalde será calificado al final de su mandato. Solo le quedan tres años así que ¡Manos a la obra!Sigue en Twitter @dimartillo

VER COMENTARIOS
Columnistas