Alcalde con seguridad

Alcalde con seguridad

Abril 15, 2011 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Sin duda, el tema decisivo en la próxima campaña por la Alcaldía de Cali va a ser la seguridad. La ciudadanía, como lo demuestran las encuestas y los comentarios callejeros, está desesperada con el ‘roba roba’ que se presenta a diario a lo largo y ancho de Cali. Y las esperanzas de que ese tema lo resuelva la actual administración ya se desvanecieron. Porque para Jorge Iván Ospina la seguridad nunca fue una prioridad. Por ello, su gobierno nunca le giró lo que la Policía requería para prestar un eficiente servicio. Y mucho menos presentó una estrategia propia para combatir la inseguridad.Con su retórica confusa e hipertrofiada, Ospina se ha limitado a echarle la culpa de la situación al Gobierno Nacional y a justificar con flojos argumentos las pocas bolas que la ha parado a esta situación tan sensible para la comunidad. El próximo Alcalde de Cali tiene que asumir con seriedad el papel de Jefe de la Policía local que le otorga la Ley. Y no puede desmontarse por las orejas de esa responsabilidad, como lo ha hecho el actual. Aunque la campaña apenas comienza, observo a los candidatos más preocupados por ver qué alianza conforman, por qué partido se presentan o cómo conquistan a los esquivos líderes populares, que por presentar propuestas serias para solucionar los graves problemas que padece la ciudad. Lo cierto es que Cali no resiste más improvisación. Aquí requerimos un gobernante que, aunque parezca un pleonasmo, gobierne desde el primer día de su mandato. Y no, como ha ocurrido con los últimos mandatarios, alguien que requiera un año para conocer los problemas de la ciudad, antes de comenzar a actuar.Pero también requerimos un mandatario que tenga la suficiente autoridad moral para coger el toro por los cuernos y que no haya sido copartícipe de los oscuros manejos que tanto daño le han hecho a la Administración Municipal y a la ciudad en los últimos tiempos. Necesitamos comenzar a escuchar las propuestas y los programas que tienen los candidatos. Y en especial el plan de choque que proponen para combatir la inseguridad y que aplicarían en caso de resultar electos el próximo 30 de octubre.Estamos cansados de la retórica enredada del actual gobernante y no queremos más justificaciones, ni más explicaciones pseudosociológicas a la insostenible violencia que padecemos. Sabemos que detrás de esta violencia hay una grave descomposición social que hay que atacar a largo plazo. Pero esos problemas sociales no pueden justificar la inacción gubernamental frente al tema de la inseguridad.No podemos elegir tampoco los caleños a alguien que se siente a esperar que desde Bogotá le resuelvan la papeleta. ¡No!, los planes tienen que nacer de aquí, y una vez estén estructurados y planificados sí se puede ir a Bogotá a pedir ayuda. Porque sí hay algo claro es que la Nación da apoyo en la medida en que las regiones presenten planes serios.Es inadmisible que el Alcalde de Cali venga a convocar una cumbre sobre seguridad 40 meses después de posesionado en el cargo. Y cuando le queda muy poco tiempo para aplicar correctivos.Eso no puede volvernos a pasar. Con toda seguridad.

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