Agarrón de ‘pacifistas’

Octubre 14, 2016 - 12:00 a.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Nuestros ‘padres de la Patria’ son muy buenos para hablar de paz pero pésimos para practicarla.Todos, tanto los que defendieron el SÍ como los que apoyaron el NO en el plebiscito, ahora reclaman que se les hagan cuanto antes los ajustes a los acuerdos, para que esta oportunidad de concretar la paz no se desperdicie.Pero, entonces, cuando se encuentran en cualquier escenario se olvidan de esas invocaciones pacificistas y se embarcan en un conflicto atroz.Sucedió el martes pasado en la Plenaria del Senado, convocada para un asunto que no tenía nada que ver con la paz: la aprobación de proyectos sobre convenios internacionales.El que inició la trifulca fue Iván Cepeda. A este senador del Polo Democrático le encanta pontificar sobre la paz, pero le profesa un odio obsesivo a Álvaro Uribe y cuando se topa con el expresidente o con cualquier uribista se le sale toda la beligerancia que tiene acunada en el alma.Olvidándose del propósito de la citación, Cepeda trajo a cuento la entrevista que el exdirigente uribista Juan Carlos Vélez Uribe concedió al periódico La República, en la que reveló la estrategia con la cual supuestamente se adelantó la campaña del NO por parte del uribismo.“Quiero preguntarle al Centro Democrático cuál es su verdadera intención en este proceso de diálogo que se ha abierto, si es el de fortalecer el proceso de paz o si, por el contrario, se trata de dilatar y seguir construyendo una estrategia contra el proceso, como la que se hizo en la campaña del plebiscito sobre la base de mentiras y burdas manipulaciones”, dijo Cepeda.La pendenciera senadora uribista Paloma Valencia salió al quite de semejante vainazo y le contestó a Cepeda que si de mentiras se trata, la campaña por el Sí no se quedó atrás. “Guerra urbana si gana el No. Eso sí es engañar al elector”, sostuvo.Claudia López, beligerante senadora de la Alianza Verde que desde que el Sí fue derrotado en el plebiscito anda botando fuego por la boca, no se podía quedar al margen de este agarrón y terció para calificar de “mitómanos” a los miembros del Centro Democrático. Además, los señaló de ser “profesionales que cambian formas de lucha por las mentiras” al tiempo que afirmó, con un inocultable odio por sus colegas del CD: “Lo que menos quieren es la paz, lo que quieren es seguir el odio y ganar los votos, canalizar el odio y la indignación, con mentiras”.Luego la cadena de insultos y de increpaciones la prolongaron por horas congresistas de ambos mandos. ¡Por favor!En vez de andar invocando, en cuanto micrófono les ponen por delante, la necesidad de sacar del pantano los acuerdos de paz, los políticos que defendieron en el plebiscito cualquiera de las dos opciones deben, con sus actuaciones, dar ejemplo de paz y respeto por las ideas de los demás. No hay derecho que mientras miles de jóvenes (un poco tarde, pero se despertaron) se toman las calles exigiendo que no se embolate el acuerdo de paz, los presuntos representantes del pueblo aprovechen cuanto espacio se les presenta para agarrarse como si fueran pandilleros de Siloé. Y que me disculpen los pandilleros de Siloé.Así no es la cosa señores. Menos proclamas por la paz y más comportamientos pacíficos. Que por esa costumbre que tienen de actuar de una forma opuesta a lo que pregonan es que nadie les cree.Sigue en Twitter @dimartillo

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