¿Cuánto vale un piloto?

¿Cuánto vale un piloto?

Septiembre 23, 2013 - 12:00 a.m. Por: Carlos Porges

Un piloto opera un sistema que se mueve libremente en un entorno 3-D, sin “pausa”, con factores temporales, meteorológicos, técnicos, geográficos, procedimentales, y humanos interactuando de una forma infinitamente variable. Una vez empieza a carretear, la labor crucial del piloto es no dejar que el avión vaya a un sitio a donde su mente no ha estado por lo menos diez minutos antes. Un piloto tiene que pensar más rápido que la velocidad del avión. El piloto, en fin, no sólo manipula controles sino que también juiciosamente administra un sistema complejo que incluye la aeronave misma, sus tripulantes, controladores aéreos y una multitud de otros elementos.Lo anterior aplica a un vuelo completamente normal; la complejidad de la tarea se incrementa exponencialmente en la medida en que la situación es anormal. El elemento humano es crucial simplemente porque los humanos cometen errores. La clave está en identificar y corregirlos antes que desencadenen en un accidente. El ser humano es más propenso a errar en la medida en que aumenta la fatiga, el estrés o el compromiso emocional. Teniendo lo anterior en cuenta, imagínese que tras un día de trabajo en Bogotá, usted llega al aeropuerto justo a tiempo para coger el último vuelo a Cali. El ronroneo de los motores al carretear lo arrulla y se siente feliz de ver a su familia pronto. “¡Próximos a despegar, buen vuelo!“ avisan los pilotos y el avión acelera por la pista. Justo después de V1, la velocidad en que ya no queda pista para frenar, un motor falla catastróficamente: pedazos de turbina al rojo vivo cercenan ductos hidráulicos y de combustible, el empuje asimétrico de un solo motor le roba maniobrabilidad al avión, la pérdida de fluido hidráulico reduce la efectividad de los controles y el motor se consume en llamas. Al despegar, y con la cabina llenándose de humo, usted piensa “¡Estoy seguro que Avianca trata bien a sus pilotos, les paga salarios equivalentes a los de sus colegas, y se asegura de que no estén fatigados, estresados y desconectados de sus familias!” Pero atérrese: eso es diametralmente opuesto a la realidad de sus pilotos. Enfrentan extenuantes jornadas de trabajo, con una posibilidad casi nula de una vida familiar o emocional estable. Ganan mucho menos que colegas en otras aerolíneas volando el mismo tipo de avión, leased a un precio comparable, quemando combustible comprado a precios parecidos y cobrando pasajes iguales o más caros. Cuando dicen que un piloto sólo trabaja 75 horas al mes, eso no cuenta las más de 12 horas al día, no pagadas, de trabajo suplementario. Los días libres, muchos menos que en otras aerolíneas, pueden ser cambiados con preaviso de apenas horas. ¿El aniversario que planeó con su esposa? Lo siento mija. ¿El grado de su hijo? Mándame una foto. El sistema es ineficiente: un piloto de Avianca tiene un mínimo de 9 días libres al mes mientras un piloto en una aerolínea norteamericana, por ejemplo, tiene un mínimo de 12 días libres pero frecuentemente disfruta de 15-16 días libres, y volando las mismas o más horas que su colega en Avianca. Si un ser humano es menos propenso a errar si tiene descanso apropiado, una vida emocional estable y una remuneración justa, pues eso es lo que debe tener. Piense en eso en su próximo viaje, al despegar. Creo que estará de acuerdo conmigo: seguridad ante todo.

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