Se aclara el paisaje

Se aclara el paisaje

Enero 30, 2018 - 11:35 p.m. Por: Carlos Mejía Gómez

La niebla anterior.  Hace poco estábamos a oscuras. Todas las opciones jugaban. Se planteaban posibles coaliciones de izquierda, desde las moderadas hasta las más extremistas. Parecía sobrevenir un eslogan evidente: toconur (todos contra Uribe). Y se observaba una derecha en la oscuridad. ¿Qué se pintaba en concreto? Por ejemplo: como a Fajardo le iba bien en las encuestas, se trataba de ponerlo de mascarón de proa de una coalición que tendría agazapado como último beneficiario a Petro, quien ha venido de escolta de Fajardo en las encuestas. Detrás, seguirían, sin ver el abismo, De la Calle, con partido y sin partido Clara López, sin tener de quién prenderse, Mockus, sin brújula, los izquierdistas no confesos con Claudia López, Jorge E. Robledo con su Moir desteñido, e Iván Cepeda y Piedad Córdoba llenos, más que de sentimientos, de odio y de resentimientos. Y, algunos de ellos, se decía también, con amplia simpatía hacia la Farc. A todos los unía el antiguo ‘Sí’ del plebiscito y el apoyo ciego al proceso de paz y su posterior ‘complementación’. Pero, ante todo, los aglutinaba el odio contra Álvaro Uribe y contra todo lo que tuviera alguna forma de ‘derecha’. Allí se echaba al fuego, también, a Vargas Lleras quien ha manifestado su terror por quienes se confiesan izquierdistas de extrema.

Incluso algunos analistas incluían, en esta amalgama, llamada ‘Coalición del Sí’, a las diversas fuentes afectas al gobierno. De esta manera se agregaban el partido de Unidad (la U), el partido liberal en pleno y los conservadores gobiernistas.

Para muchos la suerte estaba echada y echada hacia el abismo. Más de un dirigente de centro decía estar cerrando sus negocios y comprando pasajes para otros lares. Se veía elegido a Petro y la Nación en el abismo ‘castro-chavista y madurista’.

El panorama actual.  Varios hechos han cambiado el paisaje. De una parte, Fajardo rechaza toda coalición. Al parecer, se considera seguro con lo que vienen mostrando las encuestas a su favor. No aceptó correr el riesgo de incluir competidores de cuidado como De La Calle. No quiso cargar a cuestas a Clara López. No aceptó a Petro, por obvia convicción (lo hubieran echado de la casa). ¿Y los demás? Fajardo no quiere entrar en el juego de las polarizaciones. Si bien no se reconoce santista tampoco quiere declararse antiuribista. Y, por supuesto, no quiere consigo a los extremistas. Él seguirá en el limbo: frente a todo nada es sí o es no, sino todo lo contrario.

El centro-derecha.  Yo creo que ya está cerca de la primera vuelta el candidato del centro-derecha que espero sea Iván Duque Márquez. “Muy pollo”, según Vargas; “más cerca de lo nuevo y del cambio”, según Uribe. El otro, para la segunda vuelta, ¿quién será? Creo que Vargas Lleras porque tendrá muchos parlamentarios mientras que Fajardo no tendrá Congreso. La campaña comenzará en forma con el resultado de marzo y considero que serán Uribe y Vargas quienes tendrán mayorías en el legislativo. Y esto favorece la opción Duque Márquez. Pero dejemos tema para el mes y medio que nos llega pronto y nos acaba de abrir los ojos y la mente.

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