Reelección pero poquita

Mayo 01, 2013 - 12:00 a.m. Por: Carlos Mejía Gómez

1. Reelíjanme un poquito. No me tienen paciencia. Cuando dije que si me reelegía sería por un rato de tan sólo dos años, no me entendieron. Yo no quería que la idea fuera para mi período actual ya que jamás haría yo nada en mi propio beneficio. Lo que quise decir es que yo soy generoso y le pensaba regalar los otros dos años a cualquiera. ¿Qué tiene eso de malo? Claro que me pasó como a Simoncito Gaviria con la reforma a la Justicia: la apoyé sin leer, esto es, yo hice una propuesta pero juro que no leí la Constitución ya que como abogado soy muy buen economista. Tampoco dije que los gobernadores y alcaldes fueran reelegidos inmediatamente a partir del 2015. No. Lo que quise decir es que ellos serían muy buenos jefes de debate para una posible reelección pero no de ellos sino del actual Presidente y eso merecía una compensación. Tampoco quise leer la Constitución porque, de lo contrario, quizás se me hubiera enredado la lengua, es que siempre me ocurre: la lengua se me enreda sólo en dos ocasiones, cuando hablo improvisadamente y cuando leo el telepronter. Tampoco quise decir que no hubiera reelección ahora o más adelante. ¿Qué tal? A pesar del mandato bíblico “amaos y reelegíos los unos a los otros”, quise sugerir que en el futuro nadie se pudiera reelegir. No me leen bien: no sé qué dije pero lo que pensé con claridad fue: “¡En el futuro!”, “¡en algún futuro!”. Pero con esta interpretación falaz me estaban echando encima a los magistrados, a los gobernadores, a los alcaldes, a los congresistas, al Procurador, a la Contralora, al Defensor del Pueblo, a los futuros guerrillo-políticos, todos ellos dignos de eternas reelecciones. Tampoco me comprendieron bien cuando suponen que mi pequeña reelección de dos años jamás quiso suponer que ya no espero la paz para noviembre de este año sino para noviembre de 2015. 2. También quise decir. Lo que en realidad quise decir es que salvo a Alberto Lleras Camargo (años 45 y 58) a ningún reelecto le fue bien, ni siquiera a los que no pudieron ser doblemente coronados. Desde Mosquera y Núñez, desde el general Reyes a López Pumarejo, desde Álvaro Uribe a Álvaro Uribe. Quise recordar que a Rojas Pinilla, a Lleras Restrepo o a López Michelsen les hubiera ido muy mal de haber alcanzado el segundo cetro. ¿Y yo?, ¿qué pienso de mi eventual reelección en el 2014? Lo mejor es no pensar. Me dicen que mi mejor aporte a la estabilidad del país, a la paz con todos, incluido Uribe Vélez, sería dar el paso completo: no reelegirme ni dos años siquiera. Pero es que me empujan para que continúe en el cargo todos mis ministros, incluido Vargas Lleras, todos los congresistas, todas las Uniones Nacionales y partidos, en fin… Me aconsejan que haga las paces con el expresidente Uribe proponiéndole que no voy por la reelección y que entre los dos encarrilemos el país acordando el nombre de una figura salvadora, concertando el proceso de paz, unificando la seguridad con la prosperidad democrática, practicando la JMS (justicia, modernización y seguridad). El problema es que hay pensar y a mí ya no me alcanza el tiempo para tonterías.

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