Peligro: legislamos

Agosto 24, 2011 - 12:00 a.m. Por: Carlos Mejía Gómez

1. Peligro: legisladores legislando. El doctor Lucio Pabón Núñez fue uno de los más castizos escritores colombianos. Lástima que la política no le dejó mucho tiempo a su brillante pluma. Fue Ministro de Gobierno, jefe de partido y eterno senador conservador por Norte de Santander. Pues bien. Este sesudo legislador sostenía que nada resultaba tan peligroso e inconveniente como el Legislativo cuando legislaba, como las Asambleas y los Concejos cuando ‘vomitan’ ordenanzas y acuerdos sin control. Para él sólo debían tramitarse leyes realmente necesarias, dotadas de una seriedad y técnica muy rigurosas puesto que lo esencial del Congreso radica en servir de válvula de escape de nuestra explosiva olla de presión política y social. “Parlamento para que todo el mundo pueda parlamentar”, desahogar los temas, las emociones, las regiones, las corrientes de opinión, las voces oficiales y de oposición, incluso los reclamos más vociferantes y explosivos: “eso evita guerras y revoluciones y hace democrática la democracia”. 2. El termómetro legislativo. Pero a los legisladores (incluyamos diputados y concejales) los suelen medir, ante todo, por el número de proyectos que presenten, buenos o malos, exitosos o fallidos. Esa presión redunda en un número de normas casuistas, inconexas, antitécnicas, incoherentes, difusas y confusas. Los gobiernos (que son los verdaderos legisladores) estimulan ese carrusel y la opinión suele calificar como Congresos Memorables a aquellos que incrementan las estadísticas legislativas. Hay que reconocer la pertinencia de ciertas normas, pero tampoco se puede ocultar el desaforo legislativo en casos como las múltiples reformas padecidas aún a la que debiera ser intocable Carta Fundamental.3. Des-legislar. Así como uno va llegando a la convicción de que hay que desaprender mucha tontería, de que además hay que des-leer mucha basura, este Gobierno, en buena hora, está promoviendo la derogación o eliminación de multitud de leyes innecesarias, inútiles y perjudiciales. Des-legislar lo inútil y nocivo. Navegamos en un océano de más de 20.000 leyes y de más de 8.000 jurisprudencias que hacen imposible su conocimiento y su aplicación coherente. Todos los días se confirma, por tanto, que donde hay dos abogados o dos jueces o dos tratadistas hay por lo menos dos criterios, lo cual explica el semillero de pleitos inútiles en que nos ahogamos y de decisiones judiciales que pugnan entre sí como carros chocones. Buena idea, pues, la de reflexionar sobre estos laberintos en que los abogados somos los primeros en mantener perdidos.Ubeimar y Guerrero. Así iba a titular esta columna con la respetuosa sugerencia de votar para Gobernador por Ubeimar Delgado y para alcalde de Cali por Rodrigo Guerrero. Pero quedé congelado desde el viernes cuando leí que 50.000 firmas no caben en 152.147 ni en 115.250. Sería aterrador que esta situación no correspondiera a claras razones jurídicas y técnicas. Por fortuna, para este caso, se ha movilizado toda la institucionalidad: Opinión, Medios, Presidencia, Registraduría, Procuraduría, Fiscalía, Consejo Electoral. Urge que de esta noche tempestuosa surja la claridad meridiana del día.

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