Parloteos mentales

Parloteos mentales

Febrero 05, 2014 - 12:00 a.m. Por: Carlos Mejía Gómez

1. Un alto en el camino. Este año estamos en el laberinto político. ¿Qué va a ocurrir en marzo y en mayo con las elecciones? En diversas tertulias se bota corriente respecto de nuestros gustos y disgustos y hacemos pronósticos movidos por el deseo.Pienso que el único deseo aceptable, en últimas, consiste en que todo salga bien. Que los congresistas sean los mejores o los menos malos y que resulte Presidente quien más convenga al común. La tensión electoral, por supuesto, desata todo tipo de emociones y la mente, loca de por sí, se enloquece aún más. Por eso me recomendé un breve alto en el camino para poder equilibrar pensamientos y emociones. Recordé, entonces, la ayuda de la meditación.2. ¿En qué consiste meditar? Hay mil técnicas en Oriente y en Occidente. Lo más simple y elemental: siéntese cómodamente, en silencio, cierre los ojos y quédese quieto. Se trata de amarrar, de calmar, de descansar la mente que es nuestra loca interior. Ayuda mucho la utilización de un mantra. ‘Mantra’ es una palabra con fuerza y energía que se repite incesantemente durante el ejercicio sólo a nivel mental, “como se piensan los pensamientos” La posición concentrada y la repetición del mantra (escoja usted la palabra o la expresión) facilita la “limpieza de pensamientos parásitos” que tenemos a toda hora y que nos inducen estrés, ansiedad o depresión. Incluso intolerancia y agresión.3. Inteligencia emocional y meditación. Daniel Coleman es el autor de ‘La Inteligencia Emocional’, el psiquiatra que toca los temas emocionales y mentales en el New York Times. Como buen gringo, sólo cree en lo que se puede medir y verificar. Sin embargo, le leí una vez que estaba interesado en la meditación y que, incluso con el Dalai Lama y otros expertos, estaban midiendo los beneficios de meditar, con buenos resultados. Sin duda, se piensa mejor.4. Glándulas pineal e hipófisis. Volví a leer algo sobre la posibilidad de que la meditación estimule las glándulas pineal e hipófisis y la producción, entre otras hormonas y neurotransmisores) de melatonina (para regular los ciclos vigilia-sueño), de serotonina (antidepresiva) y de dopamina (para sentir bienestar).Quiero destacar un video (hay muchísimos en google) donde se recuerda que la pineal (por su forma de pino diminuto) es, para algunos, además del centro del cerebro y la conciencia, “la prueba de Dios”, “el correlato físico del alma”, “un Reiki a domicilio”, “la ventana de Dios”, “el sexto chakra”, “el asiento del alma”, “el ojo en el cielo”, “ cuerpo de energía que se expande a todo el ser”, “llave de entrada a la más alta conciencia”. El tercer ojo. Los mamíferos usamos los dos ojos y el tercer ojo es casi simbólico y se localiza en el centro del cerebro para trabajar en llave con la vecina glándula hipófisis o pituitaria. Esto es familiar para quienes han practicado yoga. Los peces, los reptiles y las aves conservan físicamente el tercer ojo “siempre apuntando hacia el cielo”.La meditación nos ayuda en el proceso de concentrarnos en lo fundamental, limpiando la basura mental, estimulando las glándulas hipófisis y pineal, mejorando los niveles de conciencia. Incluso, ayudándonos a analizar con mayor objetividad nuestro acceso al laberinto electoral del presente año. A fin de que sea lo mejor para el país.

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