El Tiempo y el Valle

Febrero 07, 2011 - 12:00 a.m. Por: Carlos Mejía Gómez

‘El Tiempo’, 100 años. Guardo, empastado, como una reliquia, ejemplar de la primera edición de El Tiempo. Son cuatro paginitas, tamaño tabloide. Leo allí: “Lunes, 30 de enero de 1911. Diario de la mañana. Tres Centavos. Suscripción de 40 ejemplares, 1.oo. Director: Alfonso Villegas Restrepo”. Según el editorial, el nuevo diario apoya el “bello programa civilizador” del Partido Republicano fundado por el entonces presidente Carlos E. Restrepo, “cuyas ideas sostendrá este diario.” El periódico se aparta de los “dos bandos políticos, empeñados en odiarse y negarse fuego y agua”. Se refiere a los partidos Liberal y Conservador, por supuesto, los cuales, a su juicio, avivan “el sol de los odios más agudos”…., envían “verticalmente sus rayos sobre un ambiente caldeado por todas las pasiones”, y su “maleante espíritu sectario, incomprensivo y hosco, se empeña en contraer y consumir para su propio provecho todas las energías”.Queda para la historia: 1) este bogotanísimo periódico fue fundado por un pereirano, cuñado del doctor Eduardo Santos; 2) el liberalísimo diario capitalino no nació liberal, sino antiliberal (y anticonservador): apoyó un nuevo partido, de breve existencia, cuyo orientador era de estirpe conservadora. El editorial hace la radiografía de una historia sectaria y sangrienta vivida por esta Nación desde un siglo atrás (hoy diríamos que también dejaba vislumbrar una historia similar para un siglo adelante). Quiere decir que en 1911 no habíamos superado las luchas de una Patria Boba que, 100 años antes, no había sabido muy bien qué hacer con su independencia.A lo largo de cien años de existencia, El Tiempo ha seguido registrando la diaria historia del país, en lo bueno, lo malo y lo feo. De cuatro paginitas en tabloide creció cada día hasta poner a Colombia en altísimo nivel del diarismo nacional y continental. Lo orientó con éxito insuperable e insuperado la familia Santos, la de nuestro actual primer mandatario y la de su tío abuelo, el ex jefe de Estado y patricio liberal, doctor Eduardo Santos Montejo. De reciente data lo controla un multinacional conglomerado español, Planeta, lo cual garantiza no sólo su supervivencia ascendente, sino su proyección a los niveles internacionales que los tiempos actuales demandan para poder subsistir y crecer. En épocas tristes le tocó enfrentar y padecer la violencia partidista que querían evitar sus fundadores. Y hoy se encuentra en una madurez no politizada que lo muestra como escuela de neutralidad, respeto y tolerancia. El Tiempo es toda una señora empresa de pensamiento, palabra y obra. Enhorabuena.2. El Valle ¿ no es Pacífico? Inaudito que nos pretendan cercenar del Pacífico mediante el Plan de Desarrollo. Nunca el país ha sido capaz de formar unas regiones coherentes y, cuando lo intenta, se equivoca. Ni podemos suponer un Pacífico al garete sin nosotros, ni un Valle del Cauca sin Pacífico. Mientras logramos un adecuado ordenamiento teritorial, ¿no sería mejor retomar los Corpes, reestructurados? Nosotros nos sentíamos bien en el llamado Corpes de Occidente y las demás regiones involucradas se sentían bien con nosotros.

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