El 28

Diciembre 28, 2011 - 12:00 a.m. Por: Carlos Mejía Gómez

1. ¿Por qué el 28? Esta fecha es arbitraria como muchas otras. Se duda, incluso, que el Niño Dios haya nacido en un diciembre invernal que lo hubiera congelado en una pobre pesebrera con sus padres y quienes lo visitaron y acamparon en torno suyo para honrarlo y adorarlo como rey de cielo y tierra. Pero no importa ese cuando.Lo cierto es que algunos recordaron jubilosos la profecía de Miqueas contenida en ‘Los Números’ del Antiguo Testamento: una nueva estrella en Israel revelaría el nacimiento de una criatura celestial para ser rey de todas las naciones. El rey Herodes entró en celoso pánico y los Sumos Sacerdotes y escribas le señalaron que el niño afortunado nacería en Belén.El crudelísimo Herodes, quien había matado a varias esposas e incluso a varios de sus hijos porque pudieran reemplazarlo por otro, dispuso la muerte de los recién nacidos en los alrededores de Belén. Unos 30 niños se fueron al cielo y por ellos celebramos este 28 el Día de los Santos Niños Inocentes.2. ¿Quién fue el más ‘inocente’? El malo siempre pierde. Unos reyes magos, guiados por la nueva estrella de la profecía de Miqueas llegaron de lejos a adorar y a honrar con presentes al nuevo niño-rey. Pero unos sueños les advirtieron que debían alejarse por rutas diferentes para despistar al rey y a sus soldados. Fue una primera inocentada para Herodes. La otra ocurrió gracias a que un ángel comunicó a José que debía huir hacia Egipto con Jesús y María. 3. Inocentes de inocentes. Así, pues, todo indica que esta fecha de Inocentes se debe a tres circunstancias. Una, los inocentes niños sacrificados. Otra, los inocentes niños salvados. Y una más, las inocentadas padecidas por el déspota Herodes. En buena medida, por esto último, hoy se hacen toda suerte de bromas, unas ingeniosas y otras torpes y crueles, para engañar, como a Herodes, a quienes caen por incautos con juegos, chanzas y noticias. El caso más universal consiste en no devolver lo que te entreguen o presten en esta fecha pues no se sabe quién resulta más inocente un 28 si el que presta algo o el que lo devuelve.4. Feliz Año Nuevo. No padezco de agüeros, augurios ni supersticiones con uvas ni con maletas de viaje llenas de ropa y de dinero, ni me baño en ríos claros con interiores rojos, ni ahorco de abrazos a la primera que me encuentre, ni me siento en un abultado fajo de billetes, ni me hago lavatorios, ni bebo champaña con prendas de oro para asegurar salud, amor, éxito, prosperidad y buenas energías. La verdad es que cada día es similar a los demás y los cambios que nos ocurren derivan de multitud de circunstancias que no están determinados fatalmente por cambios de calendario ni por astrologías y horóscopos (creo no haber leído jamás un horóscopo y prometo no repetirlo). Pero sí hay cambios cada año que provienen de la realidad, con cortes de cuentas, con estadísticas, con nuevos puestos, presupuestos y planes de inversión y de gobierno. Espero que hagamos esfuerzos comunes para que todo mejore en el país, en la ciudad, en la región y en cada hogar. Mis votos por un nuevo año feliz, saludable, amoroso y próspero.

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