Carta a la carta. Palmaseca.

Junio 10, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlos Mejía Gómez

1. Legislemos, no importa qué. Recuerdo a ese gran escritor, político y legislador Lucio Pabón Núñez: “Nada peor que un legislativo legislando”. Es el prurito de reformar en lugar de reformarnos. El santanderismo puro: como si las leyes, por estar escritas, cambiaran las gentes y las cosas. Sobre todo en un país donde todo está legislado y ordenado. Es un deporte (¿o un vicio?) nacional. El público y los medios califican a los legisladores por el número de proyectos que presenten, no importa su pertinencia, su calidad o su suerte final.Cartas a la Carta (y grandes reformas) desde siempre: 1810, 1811, 1819, 1821, 1830, 1831, 1843, 1853, 1858, 1863, 1886, 1936, 1945, 1957, 1968, 1991. Muchos gobiernos han aspirado a su sello en la historia por tener su propia Constitución o su gran reforma a la Carta Fundamental. Lo demás se olvida. Del prurito no han escapado ni los grandes y menos grandes estadistas. Bolívar y Santander, Mosquera, Caros y Núñez, López (los dos), Rojas y su Anac, Lleras Camargo y Laureano (el plebiscito, el Frente Nacional), Lleras Restrepo y Misael Pastrana (la del 68), Gaviria (Álvaro Gómez, el M-19, Serpa): la Nueva Constitución , la de 1991, la de hoy. (Y no olvidemos el intento de Uribe Vélez con su referendo constitucional). 2. Esta Carta a la carta. Esta semana tendremos nueva reforma constitucional. ‘¿Equilibrio de poderes?’. Se salvan unos cuantos temas: la no reelección (debió ser más amplia e incluir al Congreso); sustitución de la Comisión de Acusaciones por una Comisión de Aforados (todavía no muy clara y con los aforados despelucados); sustitución del Consejo Superior de la Judicatura por un Consejo Nacional de Gobierno Judicial (esperemos que se entienda), Y unos cuantos temas adicionales que no justifican el revuelo nacional de tantos meses.Esta Carta nuestra cumple 24 años, lo cual no es nada en la vida de una Constitución Nacional. Sin embargo, su corta existencia le ha significado muchas cirugías. Cerca de 40 enmiendas, casi dos por año, más de 55 artículos intervenidos de un total de 380 (casi un 15%). Y, al parecer, aún padecía de un ‘desequlibrio’ de poderes. No pudimos hacer una reforma a la justicia: ¿Será que ahora pudimos hacerle la reforma requerida a las tres ramas del poder, dotándolas, incluso, del ‘equilibrio’ que requieren? 3. Lanzar a Palmaseca. Preciosa la campaña de este diario al cumplir sus 65 años de ejemplar existencia: ‘De Cali se habla bien’. Definámonos así: ‘Cali es Cali’. Su clima, su brisa, sus paisajes, su vegetación, su aroma natural, sus mujeres, toda su gente, su alegría, su empuje, su progreso. Su vida.Nos cayó muy oportunamente la novena estrella del Deportivo Cali. Su simiente, su cantera juvenil, nos dio la gran alegría del pasado domingo: ‘Del Cali se habla bien’. Por cierto, esperamos que el espléndido Estadio quede terminado muy pronto para que se convierta Palmaseca en recinto de incontables glorias. Por cierto: sería ideal retomar la idea feliz de su acceso por el frente de la Industria de Licores: está a 600 metros y salvaría el serio asunto del tráfico automotor. Sería esencial su magnífico liderazgo, alcalde Ritter López, además, para lanzar hacia el futuro al poblado de Palmaseca. Quedaría su impronta.

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