Auralú, o el auto heroísmo

Octubre 30, 2013 - 12:00 a.m. Por: Carlos Mejía Gómez

1. Héroes de sí mismos. Se suele denominar héroe a quien salva a otros. Sin embargo, la excelsitud del heroísmo radica en salvarse a sí mismo. Siempre he admirado el proceso vital de Aura Lucía Mera porque enseña, con Nietzche, que “una vida plenamente feliz es imposible y que el fin supremo a que debe aspirar una persona es a una vida heroica”. Y con Séneca: “Solo en las dificultades se hallan las grandes lecciones de heroísmo”. Además, lo más difícil: hay que sobreponerse en el día a día y por siempre porque, como enseñara Justo Sierra, “un héroe puede ser derrotado varias veces pero no vencido definitivamente”. Beethoven: “La potencia no puede llegar al heroísmo hasta que el alma ha conocido la desesperación”. Auralú: ahora te admiro y te quiero mucho más. Creo que salvándote (así sea por un día cada vez) haz salvado a muchos. Un solo ejemplo: hemos oído decir siempre, de modo irresponsable, que la marihuana no tiene peligro pero tú le abriste los ojos a todo el mundo cuando mostraste y demostraste el riesgo siniestro de un alucinógeno que se ha tomado deportivamente en muchos países de Europa, en varios estados de Estados Unidos, en Uruguay e incluso aquí. Si muchos te escucharan habrías aumentado tu heroísmo. 2. Felicidad por decreto. En contraste, la inmadurez de Maduro lo ha llevado a proponer la creación de un Ministerio o un Viceministerio de la felicidad. Como si la felicidad se pudiera imponer por decreto dictatorial. “Sean felices, chamos, o si no…”. Hágase cada quien en Venezuela esta pregunta: “¿Cree usted que el seudo presidente Maduro es feliz, tan feliz que puede instituir la felicidad colectiva? Todas las psicologías del mundo han demostrado que ninguna persona infeliz puede hacer feliz a nadie.3. Fiscal y Minjusticia. A veces estoy en desacuerdo con el Fiscal General y poco he simpatizado políticamente con el actual Ministro de Justicia. Pero ambos están predicando algo esencial: no todo se resuelve con cárcel. ¿Cómo quejarnos del hacinamiento penitenciario si mandamos a todo el mundo tras las rejas? El fin último de la privación de la libertad (casi más importante que la vida) no debe ser solo el castigo de encierro, sino, ante todo, la resocialización. Es fallido un Estado sin capacidad de innovar para resocializar: esto debería ser un derecho fundamental de rango constitucional. Podría haber cárceles con servicios contratados con empresas idóneas, en ambientes propicios, y dosificaciones de salidas a trabajar a diario. En fin: hay mil ideas que jamás hemos practicado. ¿Acaso, además, no hablan muchos de que, incluso la paz que nos proponen, necesita cierto nivel de perdón y de justicia transicional?4. Óscar Iván Zuluaga, candidato. Creo que el uribismo acertó con su candidato. Es cierto que parte de cero votos pero parte también de cero imagen negativa, enemigos y odios. Se sabe que se trata de una persona joven, preparada, honesta. Ganó la postulación en franca lid y en primera vuelta, con un 56% de la Convención. Pacho Santos (¿cuál fue su porcentaje?) no era viable por muchas razones de las cuales destaco dos: a) “no se puede vivir con tanto veneno” familiar; b) el país no podía exhibir el espectáculo absurdo de Santos versus Santos.

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