Alcaldía y Gobernación

Enero 22, 2014 - 12:00 a.m. Por: Carlos Mejía Gómez

1. Un pasado pasado. Bogotá atraviesa una hora gris por cuenta de sus Petrocidades. La capital viene de la noche oscura de los Morenos y sus carruseles. Y sigue la incertidumbre: un alcalde que puede sucumbir no sólo por cuenta de la Procuraduría sino de la Contraloría Distrital y de la Nacional y de todas las entidades que previeron y previnieron el fiasco de las basuras entre las aguas.Mire desde fuera y no podrá imaginar un Despacho donde el burgomaestre ejerce de día y a cuyo balcón se asoma en plan veintejuliero por las noches. Gobierna y se opone. Yo contra yo. ¿Quién sufre lo peor?: usted. Lo que puede lograr un solo dirigente descontrolado, descontrolador.En escenarios diferentes, el Valle del Cauca y Cali padecieron por años una situación inimaginable. No creíamos poder salir. Pero salimos. Es el prodigio de la reprogramación colectiva.2. El efecto 1 a 100. Un grupo de personas puede poner de cabeza a toda una sociedad. Nos ocurrió con la contracultura del narcotráfico: todos los valores murieron ante el reinado del dinero fácil. Es el efecto deletéreo en el que uno acaba con cien.Pero ocurre también a la inversa, por fortuna. El actual Alcalde de Cali con su equipo ha demostrado en forma exitosa el efecto 1 a 100 por la vía positiva. Si uno influye positivamente en 10, 10 lo harán en 100 y 100 en mil. Y así sucesivamente. Es la manera como se logra una reprogramación social y una reestructuración del inconsciente colectivo.Es mágico. En Cali hemos comenzado a sentir el pasado como algo pasado. Estamos en el presente y nos disponemos a un futuro en el que proyectemos lo que hemos alcanzado. Ha bastado la percepción de que hay transparencia para que la corrupción no nazca. Todo el mundo sabe que el alcalde Guerrero no roba ni permite robar. Cali vuelve a vivir y a soñarse como una ‘isla de fantasía’. Esto ya es bastante: olvidarse del pasado negro. Poder respirar.Con estilo diferente, en la Gobernación se tiene conciencia de que hay que obrar con pulcritud. La campaña de Ubeimar Delgado habló de todo como ocurre en todas las campañas. Pero se recuerda su énfasis en ofrecer un gobierno honesto. La tranquilidad que esto genera permite olvidar el reciente pasado. Insisto: es mágico.3. Hacer la tarea. Por supuesto, además de dar ejemplo y de actuar limpiamente hay que hacer la tarea: arreglar la casa y ocuparse de todos los sectores que concurren al bienestar colectivo. Hay que formar capital social (confianza) y capital humano (empleo, educación, salud). Pero hoy me ocupo solamente de la importancia del efecto 1 a 100.Y, en tal sentido, quiero invitar a caleños y vallecaucanos a pensar, desde ahora, en las personas que deben ocupar la Alcaldía y la Gobernación próximas. No podemos dormirnos.Una vez superados los comicios para Congreso y Presidencia, en marzo y mayo de este año, patos al agua para Alcaldía y Gobernación. Queremos verlos.

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