Visas y cárceles

Visas y cárceles

Marzo 23, 2014 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

El gobierno y muchas personas que ya tienen visa Schengen o que la pueden obtener están felices porque en el futuro los colombianos no la necesitarán para entrar a la Unión Europea y a Suiza. Personalmente creo que están locos y que no han pensado lo que eso representa para la gente de bien.En efecto, hay varias categorías de potenciales viajeros: los que tienen visa de cualquier país de la Unión Europea; los que pueden conseguirla y los que no pueden por varias razones.Alguna señora un día me expuso una teoría interesante: la gente que tiene visa o que puede llegar a tenerla, sin problemas, va a Europa a hacer sus compras en los mismos almacenes que ya se han abierto en Bogotá y que son carísimos. ¿Por qué será entonces que han llegado a Colombia tales expendios, y les va tan bien? Responde la narradora: porque hay mucho mafioso y mucho emergente de mala reputación que sabe que jamás conseguiría entrar a la Unión Europea pero que puede comprar lo mismo que los viajeros aún cuando con mayores precios y con lo cual, además, da la impresión de que sí tiene visa ¡Válgame Dios! ¡Qué análisis tan descarnado y, en el fondo, tan cierto!Ahora bien, toda la gente horrible que puebla nuestras ciudades podrá ir a hacer sus compras a Europa y la Unión Europea tendrá que recibir esa gentuza. Pero como los servicios de inmigración y aduanas no están bien entrenados para clasificar a la nube de turistas que han de llegarles, a todos los colombianos -que serán sospechosos por nacionalidad y renombre- les abrirán el equipaje que será minuciosamente revolcado y la estadía en el aeropuerto será eterna, sin contar con que la inmigración misma será minuciosa en sus indagaciones.¿Qué gana Colombia con este ‘regalo’ que nos ha lagarteado España? Nada, distinto de hacer los viajes imposibles para quienes previamente a ello han acreditado su buena conducta, pero los colombianos son tan bobos que estarán agradecidos con Santos, la Casallas y Mariano Rajoy.Mafalda, en su sabiduría ha dicho: “¿Y no será que en esta mundo hay cada vez más gente y menos personas?”.Y hablando de más gente pienso en las cárceles llenas de malhechores y de procesados y oigo las propuestas gubernamentales de soltar más bandidos para que sigan ejerciendo y crezca la ya insoportable criminalidad y parece que, simultáneamente, se harán más cárceles. Yo me pregunto, ¿Será que hay pocas cárceles y muchos bandidos y es más fácil soltarlos que mantenerlos encerrados con un pésimo Inpec?Si el individuo manosea a las mujeres en el Transmilenio, no es socialmente peligroso y sólo pasa una hora en la comisaría; si roba celulares, lo mismo; si conduce borracho, se le une a los grupos anteriores.¿Cuándo es peligroso un violador de la ley? ¿Cuánto debe permanecer encerrado para que no continúe su ejercicio criminal apenas quede en libertad, esto es, el día siguiente de cometido el ilícito a juzgar por la propuestas de la Fiscalía y otras ‘autoridades’ en la materia?La conclusión es que Colombia no tiene pocas cárceles sino muchos bandidos y en la realidad esto no se corrige con el hacinamiento ni con la flojera de un Estado que ha descuidado la formación de maestros y la educación de niños y jóvenes, lo mismo que los proyectos de reforma social.¿Qué pensaría Roosevelt que frenó la crisis de 1929 impulsando el empleo y tomado otras medidas que salvaron al mundo de un desastre mayor?

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