Venezuela y otros temas

Venezuela y otros temas

Agosto 16, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Nuestra Cancillería y el candidato de su familia al Premio Nobel de la Paz aceptaron con gusto las explicaciones de ese esquizofrénico Presidente con el que el destino nos castigó, poniéndolo en la vecindad.Tener a un deschavetado (es decir que no tiene a Chávez), ignorante, pendenciero y chantajista a la cabeza de un país que fue hermano del nuestro y al que pertenecen mis ancestros Briceño y el padre de la ‘estirpe’ (dirían los autores del libro que hizo publicar Santos para ganar posición en España) Codazzi, tan vinculada a los Lleras y a otros apellidos colombianos, es un pesar.Pienso yo, y no soy un experto en la materia, que Colombia debería expedir a su vez un decreto similar que cubra nuestras aguas territoriales, incluyendo las áreas en disputa. ¿Qué opinan los internacionalistas no empleados del Estado? Este tema, como lo señalé en otros escritos, viene a sumarse a la existencia de las Farc, y del ELN, tradicionales protegidos y amigos del chavismo-madurence que propicia los ataques a nuestra población civil y a nuestras Fuerzas Armadas. “Quoque tandem abutira Catilina patientia nostra?”, decía Cicerón para justificar el agotamiento de la paciencia de las víctimas. Defender a plenitud los intereses de Colombia y de sus habitantes liquidando las fuerzas del mal es una obligación del Estado en cabeza del Presidente de la República, quien es al mismo tiempo Comandante en Jefe de la Fuerza Pública. ¿No hacerlo sería “traición a la Patria”, como andan diciendo algunos? Yo no lo sé.Y siguiendo con la Patria, a la cual “adoramos en nuestro silencio mudo”, como diría Miguel Antonio Caro y como lo practican tantos compatriotas, no es lo que debemos hacer sino gritar a voz en cuello; una vez más menciono las elecciones de octubre prostituidas por los jefes de los partidos y movimientos políticos que, en lugar de adecentar con avales a la canalla, deberían estar diciendo a cada colombiano ya vendido o que aspira a venderse: “Quédese con la mermelada pero vote por quien quiera, o vote en blanco y no por los corruptos de siempre”.Por supuesto que yo conozco de sobra el país que viene cayendo en un profundo abismo día a día y por ello no pediría que la gente, con orgullo, rechazara vender su conciencia; en general y en estos tiempos que corren ¡tanta gente la vende!Por ello, en cuanto a la Alcaldía de Bogotá, sigo pensando que Pardo y Peñalosa hubieran debido someterse a una encuesta, fórmula en la cual tengo alguna práctica.En efecto, en 1998, cuando manteníamos nuestra candidatura Mockus, Nohemí y este cronista, el último renunció ante su anemia electoral pero los otros dos, junto con los 30 asesores de las tres campañas optamos por contratar una encuesta y Mockus y Nohemí se comprometieron a aceptar el resultado: el ganador sería el candidato a la Presidencia y el segundo a la Vicepresidencia.La encuesta se llevó a cabo y, con Martha Lucía Ramírez, con quien conformábamos la dirección política, convocamos a una gran reunión en el Puente de Boyacá adonde llegaron miles de amigos de los tres y allí, sobre el Puente, abrí el documento y proclamé como candidato a Nohemí -para la Presidencia- y a Mockus.Fue una hermosa y patriótica ocasión después de la cual, y cuando Pastrana perdió en la primera vuelta con Serpa, con la autorización de todos en votación nominal (29 a 1), visité a Andrés Pastrana y le ofrecí nuestro respaldo que estaba respaldado por 2.500.000 votos y Pastrana ganó la elección y fue presidente.Muestran las encuestas, tal como lo dije en el pasado, que los defensores de una nueva Bogotá están divididos entre Peñalosa y Pardo, de manera que es muy posible y casi seguro que Clara López pasará triunfante. Esta situación me recuerda vivamente el año 1948, cuando el Partido Liberal se dividió casi en iguales proporciones y perdió el poder con las consecuencias que conocemos.

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