Venezuela y Nicaragua

Octubre 21, 2012 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Pienso que entre los pocos colombianos que por razones patrióticas celebramos la reelección de Chávez, nos contamos Juan Manuel Santos y yo, aún ocurriéndoseme que a ninguno de los dos nos cae en gracia el individuo. He de alabar el riesgo altísimo que tomó el Presidente, (como buen jugador de póker que dicen que es), al promover el acuerdo de paz antes de las elecciones de Venezuela, pues si hubiera perdido Chávez, todo el acuerdo se habría derrumbado como castillo de naipes; en efecto, todas las conversaciones y un eventual acuerdo de paz dependen en buena parte del eje Cuba-Venezuela y específicamente de Chávez.No tengo duda alguna de que, no sólo Capriles no hubiera ocupado el lugar que la derrota de su oponente hubiese dejado vacante, sino que él no hubiera tratado de llenarlo, con lo cual se hubiese desplomado toda la estructura que con tanto trabajo ha construido el Gobierno.De ahí que el bluff de Santos sirvió y produjo los efectos buscados; obviamente mis amigos estrato seis y ‘refugiados’ del vecino país odiarán leer esto pero es la verdad indiscutible ante lo cual sólo queda recurrir a decir que de ninguna manera se llegará a ese acuerdo, posición ilógica y carente de patriotismo.Como ya lo escribí antes, hay que meterle fe al asunto y, como en el catolicismo, la fe excluye la razón y la lógica; si no, ¿cómo quedarían la Santísima Trinidad, la Concepción de María y la Asunción de Jesús en cuerpo y alma a los cielos?Dicho lo anterior, deseo hacer una rápida pasada por el problema que nos creó Nicaragua y que tanto periodista y columnista describe erróneamente por falta de estudio e investigación.Me pregunté entonces si esos semi-analfabetas han consultado el libro del internacionalista Diego Uribe Vargas, denominado El Meridiano 82 que él llama desafortunadamente ‘Frontera Marítima entre Colombia y Nicaragua’, y que, no lo es pues no está siquiera mencionada en el Tratado Esguerra-Barcenas de 1928.Por el contrario Colombia tiene a su favor haber ejercido soberanía siempre al este del meridiano; yo recuerdo que el texto de geografía en el que estudié hace 62 ó 60 años citaba, además de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y como parte de Colombia, las islas, islotes y rocas que conforman el archipiélago.Si ello fuera poco, Nicaragua solicitó que al intercambiar las ratificaciones y el correspondiente canje de notas, se agregara al tratado usual y protocolario la frase: “Los infrascritos […] con instrucciones de sus respectivos gobiernos, declaran: que el Archipiélago de San Andrés y Providencia […] no se extiende al occidente del meridiano 82 de Greenwich”.A contrario sensu, es claro que el archipiélago se extiende al oriente del meridiano 82, lo que hace de éste una frontera marítima. Más claro no canta un gallo.Tengo más que decir, pero se agotó el espacio. Sólo me permito recomendar la lectura del libro ‘El Ataque de Nicaragua a la Soberanía Colombiana’ de los doctores Germán Cavelier y Alberto Lozano, que comentaré más adelante si antes no sale el laudo, o si sale.

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