Triunfó la mediocridad

Triunfó la mediocridad

Septiembre 12, 2010 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Ya puede Juan Manuel Santos comenzar a sufrir con los Frankestein que creó el régimen anterior, personificados en dos mediocres que van a amargarle la vida: Juan Lozano y Benedetti, el uno Jefe del partido de gobierno que comienza a sonar como de la oposición y el otro, el acucioso presidente del Senado, lagarto de reconocida trayectoria que visitó a Chávez invadiendo la esfera presidencial.¿No les han gustado a ambos los funcionarios designados por el Presidente, que conforman un equipo de trabajo de alto nivel? ¿Quieren ya entrar a negociar notarías o consulados?Pienso yo que el país quedó exhausto con las malas andanzas de Uribe que llevaron a procesar a buena parte de sus colaboradores. ¿Desean los supuestos amigos de Santos que éste incurra en los mismos errores y borre con el codo la historia que con la mano y con éxito está tratando de escribir?Los colombianos estamos cada vez más aburridos con estos politiqueros extorsionistas que amenazan con no estudiar los proyectos esenciales para el país porque sus ambiciones no han sido satisfechas. ¿Tránsfugas como Lozano y Roy Barreras se quieren hacer perdonar haber pertenecido a Cambio Radical y quieren convencernos de que sólo saltan a la palestra a hacer méritos políticos? El país no está para gracias cuando a una corta bonanza económica la amenaza una angustiosa situación social. No es el momento de las primadonas y realmente nunca lo es si vamos a juzgar a estos personajes por su valor intrínseco.¿Podrán ser unos traidores a Santos, infiltrados por Uribe? Pobre el país que cae en manos de gente de tercera como la que compone buena parte del Congreso y de la dirigencia política ¿Alcanzaría Santos a tener esta pesadilla, o ésta no lo afectó en medio de la euforia del triunfo?Mi tendencia sería la de castigar, no la de ceder al chantaje pues el optimismo de los primeros días de gobierno no puede sucumbir en la cloaca de la política burlando la voluntad de millones de personas que han creído que Santos puede revitalizar el país y corregir el rumbo errado que estaba tomando.No he sido ni santista ni varguista, pero sí tengo grandes amigos en el nuevo gobierno, gente que desea hacer una labor ejemplar sin espejo retrovisor ni jefe distinto del Presidente de la República ¡Del actual!Si todos los mediocres que están agazapados en el Congreso resuelven sabotear los primeros cien días del gobierno, debería Santos denunciarlos como traidores al pueblo; se sorprendería de la gente que lo acompañaría.***Otra esfera de la mediocridad se encuentra lamentablemente en los periódicos donde jóvenes ignorantes cometen tristes errores que los diarios mismos no son capaces de corregir.Dos ejemplos recientes: un artículo mal escrito y lleno de imprecisiones de El Espectador sobre Alfonso López Pumarejo en el cual aparece casado con Lorencita Villegas, la esposa de Eduardo Santos, y junto con “sus únicos cuatro hijos” (que son cinco) en una foto donde dos de los ‘hijos‘ son Alberto González Fernández y su señora.El segundo ejemplo es la foto de “50 años” de El Tiempo del 31 de agosto de la cual retiraron a mi madre y pusieron a mi padre “con su esposa” que tendría que ser mi hermana Clemencia.Todo ello obedece a la ignorancia y, como lo dice Umberto Eco en su diálogo con Jean Claude Carriere (‘Nadie acabará con los libros’, mayo de 2010) “Todo sistema educativo es inevitablemente un reflejo de la sociedad que lo ha visto nacer” y agrega: “Nuestra sociedad se ha transformado y el sistema educativo permanece igual, por lo menos en sus principios fundamentales” y todo ello para mal.

VER COMENTARIOS
Columnistas