¿Triunfó el M19?

¿Triunfó el M19?

Mayo 15, 2011 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Todo el mundo cree que perdió y que por ello negociaron su reincorporación a la sociedad civil al pactar con César Gaviria la convocatoria de una Asamblea Constituyente en la cual, por cierto, los integrantes de ese grupo lograron varios triunfos doctrinarios.Lo que muchos que ya lo han escrito así y a mí me molesta es la asimetría en el tratamiento a la masacre del Palacio de Justicia que ha llevado a la cárcel a los oficiales de las Fuerzas Armadas y a la Vicepresidencia de Colombia al M-19.Este sanguinario movimiento nació, según sus integrantes, para protestar matando magistrados, líderes sindicales y campesinos, por el supuesto fraude cometido por el gobierno Lleras Restrepo al acatar el resultado electoral de 1970 en favor de Misael Pastrana, pese a que legalmente y de conformidad con todas las investigaciones que se adelantaron en su época, nadie se ‘robó’ el supuesto triunfo obtenido por el dictador que el pueblo colombiano sacó del país el 10 de mayo de 1957, hace 54 años.Preguntaba yo a algún familiar de un alto heliotropo de esa guerrilla cómo era posible organizar un grupo armado de izquierda para defender los supuestos derechos de un dictador de derecha durante cuyo gobierno no sólo se recrudeció la violencia, sino que creció la corrupción, y en qué forma. Ese episodio es ridículo, no sólo porque quien defendió la legalidad y salvó el país del caos fue Lleras Restrepo, sino porque la endiablada calumnia que rojistas, izquierdistas varios y otras yerbas siguen consintiendo quedó desmentida en forma clara por la Registraduría del Estado Civil, la Corte Electoral, las Procuraduría y la opinión pública.La idea era entonces, en 1970, tumbar el gobierno de Lleras Restrepo para que cayera en manos de la familia Rojas Pinilla a la cual, al fin, se le han destapado ciertas falencias que investiga la Justicia ordinaria que también debería condenar a trabajos forzados a todos los Nule y a sus amigos y cómplices que no por delatores son inocentes ni podrán ser objeto de ridículas condenas que, como tantas otras, estimulan aún más los latrocinios, los serruchos y la corrupción en general, dejando tendidos en el camino de la infamia a alcaldes, gobernadores, concejales, ministros, viceministros, congresistas y delincuentes varios.¿Toda esta podredumbre sale al otro lado mientras oficiales que cumplieron su deber son condenados a cadena perpetua?El tema del Palacio de Justicia no ha llegado a nada y lo poco que hay se encuentra en el informe de la Comisión rendido el año pasado, el cual fue publicado por la Universidad del Rosario y que en escrito reciente recomendé leer por su profundidad y rigor jurídico. Sin embargo, parece que hay jueces astutos que sí saben cómo es la historia, pero que no nos la han contado bien.¿Será que hay un Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas que con la aprobación de su entorno (Gobierno) renunció a ejercer las funciones del cargo? ¿Será que la Fuerza Pública, adiestrada para luchar contra el enemigo, sin directrices militares ni políticas, hizo lo que se le ha enseñado a hacer?¿Será que una acción que el país aplaudió y que yo sigo aplaudiendo, fue un hecho criminal y no una batalla en defensa de las instituciones?¿Será que como en el cohecho -según algunos juristas desorientados- la batalla es unilateral, es decir, no tiene contraparte o que para darla habría que llevar como asesores a todos los defensores de los derechos humanos?Teorías estúpidas todas: hay que revisar las condenas de los oficiales del Ejército y dejar de hacer política con tema tan delicado como ocurrió en el caso del general Gustavo Matamoros Camacho.O todos en el suelo (M-19 y Ejército) o todos en la cama donde han estado hasta ahora únicamente ‘los malos’.

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