¿Trasnochado?

Agosto 31, 2014 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

¡No! El discurso de Santos es el mismo y sus ‘nuevos’ mensajes con lo que no cumplió en el cuatrienio pasado, no han variado: ¿El gabinete? Predecible dada la lluvia de autocandidatos que fueron apareciendo desde hace varios meses, salvo unas pocas excepciones ‘enigma’.¿Los proyectos de ley? Ya nos los anunció (unos repetidos y otros no) y falta ver si el Congreso le marcha a todos.Dicho lo anterior, nos vamos para otras latitudes para hacer algunos comentarios sobre temas diversos pues lo ya dicho debe haber sido objeto de 400.000 editoriales y columnas, reportajes y auto reportajes y declaraciones a porrillo, lo mismo que veladas ofertas de mermelada, de esa que nunca llega a Buenaventura ni al pobre Chocó, cuyos dirigentes han sumido en una extrema miseria a la población.Vendrá, por supuesto, la reformita que está acabando con la Constitución de 1991 y hay dos puntos muy discutibles y, a mi modo de ver, perjudiciales como todo lo que le han hecho a nuestra bien intencionada labor:Primero. - El voto obligatorio es una estupidez que sólo sirve para que los políticos ganen artificialmente en representatividad, que es otra de las cosas que no tienen (junto con la respetabilidad). El valor de la abstención es ser un magnifico indicador para diagnosticar lo que ocurre en el país: por ejemplo, sabemos que a Santos lo eligió el 25% de los potenciales votantes; yo, me abstuve.Fuera de la ideología que lleva a la creación de obligaciones adicionales a las muchas que ya tienen los colombianos, hay un aspecto social y geográfico:¿Saben los inteligentes constitucionalistas actuales que la lejanía de millones de personas de los puestos de votación (6 horas en canoa en algunos lugares del Chocó) y la aplicación de una sanción por no concurrir a las urnas es un insulto y un atraco para la gente pobre que, además, no debe dejar solos a los niños en su vivienda (?) como consecuencia de las amenazas de esos abominables miembros de las Farc y del ELN y las no menos miserables de las bacrim? ¿Cuánto le cuesta el transporte a la cabeza de familia, a la tía enferma, etc…? ¿Se justifica recortar la libertad de los ciudadanos?Más antipatía tendremos por los legisladores si la aprueban y yo colaboraré activamente a que crezca.El segundo tema es el de los períodos que Santos, el politiquero, puso sobre el tapete para conseguir que los alcaldes movieran la reelección, o que muevan en el futuro para llevar a las gentes a votar por los mismos vagabundos de siempre.Elevar el periodo presidencial a cinco años es suficiente pero a Santos se le abrió el apetito y están los lambones y las adoratrices servidoras apoyando el sexto año, lo cual acerca peligrosamente el periodo al de la reelección inmediata y evita el castigo electoral.Sumemos igual periodo para los más de 1000 alcaldes y 44 gobernadores, ineptos en su gran mayoría y además corruptos, para hacer de Colombia un país maldito e inviable. La reelección de ellos y de los congresistas el mismo día, es otra sucia maniobra para frenar a las nuevas generaciones que quieran cambiar una clase dirigente que no merece este calificativo que erróneamente le estoy dando.El país tiene que pensar, pero se acabaron los partidos y las gentes inconformes, a las cuales me sumo con orgullo, deben tener la posibilidad de castigar a los beneficiarios de las reformas.La tributaria es otro hueso pelado que se le da al perro, al que le robaron la comida; la semana pasada me referí al hecho de que todos trabajamos para subsidiar al Estado, que es responsable de la corrupción, la inoperancia y la falta de capacidad para solucionar los problemas, sin contar con el constante desperdicio de las obras inconclusas; en este subsidio se incluyó el costo de la reincorporación de guerrilleros y paramilitares que no han entregado ni las tierras ni los billones que tienen, producto del narcotráfico, el secuestro y el chantaje. ¿Por qué, eminente Ministro de Hacienda, los colombianos de bien tenemos que pagar los costos del mal gobierno o de la tercera vía, o de la inoperancia de la Rama Judicial con más impuestos? Por estas y otras razones estoy verdaderamente satisfecho de que haya llegado al Congreso una oposición sería e inteligente, como esperamos que lo sea la de los congresistas del Centro Democrático y de la izquierda, que no se dejaran comprar. La mermelada, a veces, produce diabetes física y mental.

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