Si hubiese sido en Colombia...

Octubre 24, 2010 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Ha sido motivo de admiración la forma rápida y eficaz en que procedió el gobierno chileno a rescatar los 33 mineros que parecían condenados a una muerte cruel y lenta: técnicos, equipos, dinero, todo se hizo en un mínimo tiempo, lo mismo que el diseño del acompañamiento psicológico que se organizó para el completo manejo de la crisis.Lo cierto es que los resultados, conseguidos antes del tiempo inicialmente calculado, sorprendieron al mundo y motivaron un movimiento internacional de apoyo y admiración.Por supuesto que Chile es un país bastante más civilizado y mejor gobernado que todos los países de Iberoamérica y nunca nos atreveríamos a calificarlo de subdesarrollado, descripción que sin escrúpulos le endilgamos a esta “Colombia Inmortal”, como la calificaba el general Rojas Pinilla.Imaginemos el hecho en estas tierras: primero, podría ocurrir que no se investigara si había sobrevivientes del derrumbe pues es más fácil declarar camposanto a un socavón que rescatar tanta gente que, de no ser por la tragedia que ocurrió, hubiese muerto en el accidente de un viejo bus sin frenos de esos que nadie se atreve a sacar de la circulación ni tampoco a obligar a una seria revisión mecánica, o a manos de las Farc o los paramilitares u otros bandidos de los que aquí abundan.Démosles un voto de confianza a los empleados públicos y supongamos que sí, que alguno se dio cuenta de que había sobrevivientes. ¿Qué sigue? En primer término la apertura de una licitación para contratar el estudio de cómo se puede hacer el rescate, previo documento Conpes, elaboración del pliego (¿Por quién? ¿El municipio, el departamento o la Nación?), publicación de las condiciones de tal licitación y fijación del plazo para presentar las ofertas en la urna sellada, en ceremonia pública. (Hasta aquí ya han muerto dos o tres mineros).A renglón seguido se formarán varios consorcios ad hoc, con participación de los Nule, y se hará lobbying con funcionarios públicos y congresistas corruptos para conseguir la adjudicación de un trabajo que o ya se ha cotizado a un precio irracional dada la urgencia, o muy bajo para poder demandar posteriormente al Estado por no haber garantizado la calidad, textura y naturaleza los suelos.Adjudicada la licitación en sesión tormentosa, la Procuraduría pedirá que se repita y dos o tres jueces de tutela defenderán ‘los derechos’ de algunos proponentes (aquí ya van ocho mineros muertos).Resuelto el problema por una declaratoria de emergencia hecha por el Estado, se abrirá otra licitación para comprar los equipos de alta tecnología que se requieran y habrá dos o tres denuncias penales en relación con esta etapa (otros tres muertos).En este momento alguien en Ingeominas dice por La W que no entiende por qué se han adjudicado las licitaciones porque ni siquiera se sabe si hay o no sobrevivientes ni en qué situación se encuentran, o si ya, por ese descuido, han muerto asfixiados o de hambre.El Gobierno, angustiado y esta vez sin licitación, hará una perforación rápida para aclarar esos puntos, lo cual le valdrá una sanción de la Contraloría y, además, deberá atender sendas citaciones de Senado y Cámara para explicarles a los congresistas que no asisten, cómo es el asunto.Álvaro Uribe hará declaraciones contra el Ministro de Minas quien no parece ser buen militante de la U y aprovechará para lanzar, apoyado por Juanito, Benedetti y José Obdulio, algunas críticas a Juan Manuel; editoriales de los periódicos a favor y en contra. (Otros tres muertos). Proyecto de ley orgánica del rescate de mineros presentado por Roy Barreras quien crea, a ese propósito, una división del nuevo Frente Nacional; el Partido Liberal protesta. Cuando se logra comunicación con el socavón nadie contesta; ante la insistencia del ex presidente Uribe que ha pedido encabezar la acción y que luce casco en vez de jipa, al cabo de algunos minutos una voz débil se despide de su familia. Se corta la comunicación.

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