¿Salud igual, peor o mejor para todos?

¿Salud igual, peor o mejor para todos?

Mayo 12, 2013 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

A escondidas de la opinión pública se viene tramitando una reforma integral del sistema de salud que, en mi concepto, adolece de graves fallas porque los usuarios no sabemos ni conocemos para dónde va este gobierno errático.Para comenzar, y ello es inconstitucional, se están tramitando en el Congreso unos proyectos de ley estatutaria presentados, no por el Ministro, sino por un grupo de médicos al cual respeto, lo cual no implica:A- Que se puedan tramitar proyectos de ley estatuaria que recibieron manifestaciones de urgencia de Santos, sin que exista la ley que desarrollan. Esto equivaldría a que se expidieran decretos reglamentarios de una ley que no existe.B- Que creamos conveniente que el destino de los usuarios esté en manos de unos simpáticos médicos que poco saben de derecho, ni de administración y de un Congreso de analfabetas que presentan con frecuencia ponencias sacadas del internet. Los usuarios debemos tener voz en estos trámites.C- Que abiertamente el Presidente no hubiera dado impulso a la ley que elaboró el Ministro de Salud con base en un estudio de la Universidad de los Andes, institución que mucho admiramos pero que tampoco puede ser el santuario de la sabiduría, pese a lo cual dicho estudio no ha sido conocido por la opinión pública.Se trata de un manejo astuto de Santos quien no envió el proyecto al Congreso con manifestación de urgencia, pues ello hubiese demorado ‘el rebullón’ (bueno o malo) que él usaría sin escrúpulos como arma electoral; el proyecto del Ministro podría perjudicar sus intereses personales, más aun si se hubiera permitido un debate abierto sobre sus méritos.La jugada es, pues, reglamentar la ley antes de su existencia. ¡Qué tinterillada!D- ¿Cuándo y quién estudió el proyecto si los médicos -algunos de los cuales como gremio no son inocentes del actual descalabro- y por qué no se ha informado a los usuarios y no se les ha consultado?Parece que para tener injerencias en asuntos vitales para todos los colombianos hay que reformar la Constitución con el fin de que nos den a todos el favorable tratamiento de afrocolombianos o indios.E- Que de todo lo anterior surge que, como sí ocurrió con el proyecto de la ley 100, deben convocarse foros y reuniones en la Academia de Medicina, las facultades de todas las Universidades y los grupos de actuales pacientes que tanto se quejan de las EPS y de la ley 100 en general, sin saber qué se les viene encima.Además, hay que tener claridad sobre la tutela porque eliminarla no es bueno ni constitucional pero dejarla como está sería una bomba de tiempo.Es indispensable, además, estudiar el tema de los derechos adquiridos bajo la ley 100 pues muchos no aceptaríamos que a estas horas de la vida nos cambiaran las reglas del juego negativamente, especialmente a los viejos, grupo al cual pertenezco.He de decir que los colombianos de la tercera edad o mayores de 50 años deberían estar preocupados pues nadie piensa en ellos; la reforma tributaria aún no reglamentada, los proyectos sobre regímenes pensionales y además las regulaciones inciertas sobre salud deberían generar profundas inquietudes.Yo, por mi parte, pienso que a estas horas de la vida no debería tener que recurrir a la ayuda de las hermanitas de los pobres, para sobrevivir, pero ya no estoy tan seguro. Vivir en Colombia es como estar en un archipiélago donde hay que brincar de isla en isla sobre un mar lleno de tiburones. Los gobiernos de 1998 a hoy regalaron buena parte del Archipiélago de San Andrés, hecho lamentable, pero los colombianos (y especialmente los ancianos) se ganaron su propio archipiélago con este Presidente que se hace retratar en calzoncillos.

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