¡Qué asco!

¡Qué asco!

Julio 19, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

El Tiempo envió a sus gentes para hacer un recorrido por el país y nos hizo conocer los resultados de la política en departamentos y capitales.Creo yo que todo colombiano de bien está harto de la guerrilla terrorista, de los políticos corruptos y lo mismo de sus cónyuges y demás familiares, de los narcos no guerrilleros -que son pocos- , etc…Entonces, me pregunto, ¿Quiénes van a votar para elegir gobernadores, alcaldes y concejos cuando la información que nos dan los medios es que un alto porcentaje de los candidatos pueden y deberían ser tachados por estar en alguna de esas categorías?¿Será que el pueblo colombiano (ricos y pobres) es tan estúpido de preferir unos pocos pesos por su voto a una administración honesta que les traerá múltiples beneficios? Por lo que he leído es así.Los delincuentes no excarcelados o ya excarcelados volverán a los cargos públicos y si no son ellos serán sus esposas, amantes, hijos, hermanos o primos (en última instancia amigos de confianza) que seguirán robándose o despilfarrando los dineros públicos en provecho de esas roscas podridas y que cubren, cada vez con mayor frecuencia, a jueces y fiscales que dejan en libertad a los violadores de menores o dan casa por cárcel a un paramilitar cubierto de sangre o a un guerrillero que no sólo es un asesino profesional, sino que ataca la supervivencia misma de la población contaminando las aguas, dañando las redes eléctricas o viales y atentando contra nuestro país (que parece que no es el de ellos) al cual ingresan temporalmente con esas conversaciones de paz que no nos tienen ni satisfechos ni tranquilos, aún cuando el Presidente, egoísta de oficio, vaya humildemente a tratar de conmover al Papa con el supuesto sacrificio de su prestigio político (?) en aras de lograr la paz y la concordancia.Los partidos y grupos políticos tampoco salen bien parados con sus sucios avales a la canalla política: CD, CR, la U, el Liberalismo, los conservadores, el Polo, el Mira (el cual afilió a su campaña Rafael Pardo) y todos los demás grupos están machados por carencia de moral, ética y patriotismo.Lo triste, en verdad, es que van a salirse con la suya y tendremos unas corporaciones públicas de asco, y unos alcaldes y gobernadores de roscas mal afamadas; todos ellos meterán sus manos en las arcas para beneficio personal y filial y para tapar el hueco nos elevarán los impuestos que habrá de promover el ministro Cárdenas o quien lo reemplace.Las elecciones son una farsa, como lo es la reciente reforma constitucional que no tuvo en cuenta la penosa situación de Colombia y de los colombianos que no necesitarán visa Schengen pero sí, y mucho, pensar en Colombia para no vender el voto, no tratar de enriquecerse junto a políticos y funcionarios (servidores públicos) corruptos, no apoyar el crimen con un silencio cómplice, atacar a los jueces que protegen a los delincuentes, y así en todos los aspectos de la vida nuestra, la de los colombianos de bien.Valga la verdad de que hace tiempo que no veía un gobierno peor: flojo, incapaz, desorganizado, padeciendo todo, como es natural, por las deficiencias de un inexistente jefe de gobierno que naturalmente no justificarían el Premio Noble que tan ansiosamente busca.En cuanto a las Farc, hace meses que he escrito -auncuando se que no sirve de mucho- sobre la necesidad de suspender las negociaciones sí sus miembros (que son tan mala gente) no se comprometen a no seguir destruyendo la infraestructura que tanto trabajo nos ha costado montar en el país; sólo a esa gente de mala fe se le puede ocurrir que contaminar los ríos, dejar sin luz a la pobre gente de la Costa Pacífica y otras hazañas semejantes son “acciones de guerra”; lo sería tal vez, si fuese una guerra internacional pero no lo es en este caso. ¿Va el gobierno a seguirles tolerando?

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